jueves, 21 de febrero de 2013

ASTURIAS rural con sabor a sal: CUDILLERO, playa del SILENCIO y cabo de PEÑAS

Como muchos ya sabréis adoro Asturias y he disfrutado mucho de esta genial región cuando he vivido cerca de ella. Aunque no debo ser el único, porque realmente es difícil acercarse a Asturias y no quedar prendido de la belleza de este paraíso natural, de su gente y de su gastronomía, con una relación calidad/precio que quizá en España solo se dé en el noroeste, en ese rincón que conforman Galicia, Asturias y la provincia de León (con permiso de Zamora, a la que se puede incluir perfectamente).

Playa del Silencio, parcialmente tapada por la vegetación, junto a los enormes acantilados que la protegen
En esta ocasión os traigo un trío de lugares encantadores, con un toque rural, de la costa asturiana.

Cudillero está ubicado en la zona centro-oeste de la costa de Asturias, a 25 kilómetros al oeste de Avilés y a unos 15 del aeropuerto de Asturias y es probablemente el pueblo costero más bonito de la región. Excluido Gijón, por no poder ser denominado "pueblo", otras poblaciones destacables de la costa asturianas son Lastres o Tazones, pero yo me quedo con Cudillero. No es un lugar con un gran bagaje monumental, pero es difícil no apreciar el encanto de este apretado puerto pesquero, con casitas de colores genuinamente asturianas que se sitúan escalonadas en la falda de la ladera como queriendo todas y cada una de ellas tener acceso visual al puerto del pueblo. En este anfiteatro natural tan encajonado no faltan árboles en los rincones que no ocupan las casas y por supuesto que no faltan restaurantes, aunque no os recomendaría el que probé yo puesto que me dejó decepcionado para lo normal en Asturias (consecuencias de querer comer en primera línea de mar, me imagino).

Vista de Cudillero desde el puerto, con sus casas apretadas en su "anfiteatro" natural
Quizá el único gran monumento destacable de Cudillero sea un edificio que no pude conocer por estar cerrado por obras cuando estuve por allí: la quinta de Selgas; aunque el apelativo de "Versalles asturiano" pueda ser exagerado, la verdad es que tiene buen aspecto. Se encuentra fuera del casco urbano de Cudillero, a 2 kms. yendo por la carretera que nos lleva a Avilés y a la autovía.

Cambiamos de tercio y salimos de Cudillero yendo en dirección a Galicia, y tras algo menos de 15 kilómetros dejamos la N-632 o la autovía (hay tramos con autovía y otros con carretera, así que lo que toque) buscando el pueblo de Castañeras. Desde este pueblo sale una carretera muy estrecha, pero de sentido único, que nos acerca hasta una hermosa playa con un nombre evocador que le hace justicia: la "playa del Silencio". De esta playa, una de las más bonitas de Asturias, se dice que es una playa para "viajeros" más que para "turistas". Y es que como pasa con la playa de las Catedrales, su encanto no está en sus posibilidades para el baño, sino en la belleza natural de la misma.

Playa del Silencio
Esta playa está formada por cantos rodados, lo cual ya le resta atractivo para el baño frente a todas las playas de arena fina con que cuenta Asturias; al margen de eso, su mayor encanto está en el contraste entre la playa en sí y el abrupto saliente que tiene detrás que forma un gran acantilado, todo esto coronado por el casi siempre presente color verde de la costa asturiana.

Para salir de la playa del Silencio sigamos la carretera, todavía de sentido único, que nos ha permitido llegar a la playa sin dar media vuelta, puesto que es circular y nos acercará a Castañeras de nuevo. Como resulta lógico, que yo sepa, no hay posibilidad de llegar en transporte público a este rincón asturiano.

Cabo de Peñas, punto más septentrional de Asturias, y sus acantilados de unos 100 metros de altura
Aunque para acantilados soberbios, vayámonos a otro punto carismático de la costa asturiana: el cabo de Peñas. Este cabo es el punto más al norte de Asturias y podría serlo de España si no fuera porque buena parte de las rías altas gallegas está aún más al norte (con la Estaca de Bares como poseedora de ese mérito). Se encuentra coronando la conurbación urbana del centro de Asturias, a más o menos la misma distancia de Gijón y de Avilés. En este lugar, aparte del cabo y de un viento normalmente fuerte (que puede provocar algún susto si nos acercamos mucho al borde de los acantilados, así que cuidado) nos encontramos con unos de los acantilados más altos y hermosos de toda Asturias.

Para acabar el día podemos desplazarnos a una de las playas del oeste del cabo de Peñas y disfrutar de una bonita puesta de sol como ésta. Con el Atlántico lejos, y sus atardeceres mágicos, nos tenemos que conformar con un pequeño rincón como éste donde el oeste esté presidido por el agua... ¡y disfrutar!

Atardecer en una de las playas de las cercanías del cabo de Peñas, una buena alternativa ibérica cuando Galicia y Portugal quedan lejos

2 comentarios:

Diego Santamaria dijo...

¿No bajaste?
Una de mis favoritas, si no es verano, está casi siempre desierta.

http://www.santafotografia.com/2011/11/playa-del-silencio/

saetismo dijo...

Sí hombre, claro que bajé, lo único que las fotos más bonitas que tenía eran desde arriba... :) Nosotros fuimos un fin de semana de marzo y no había casi nadie, todo un lujo.