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sábado, 1 de abril de 2017

Un PALACIO IDEAL de un cartero maravillosamente loco (Hauterives)

La entrada de hoy va sobre un sitio que es de esos que sabía que iban a acabar protagonizando una entrada en este blog incluso antes de visitarlo; si escribo en este blog es para enseñar desde esta pequeña ventana al mundo lugares como éste. Historias que hacen que un lugar sea especial, y la de hoy no es para menos.

Vista de la fachada este, posiblemente la que más llame la atención del conjunto


¿UN PALACIO IDEAL?



Sí, así se le llama a la original construcción que da fama a Hauterives, un pequeño pueblo de la región francesa de "Ródano-Alpes" ("Rhône-Alpes" en francés), unos 75 kms. al sureste de Lyon. Un edificio difícil de clasificar, con un estilo que es distinto en cada fachada, y que puede evocar a la vez a la arquitectura de la India, de Indonesia o de un jardín de Gaudí, entre otros.

Pero si el edificio es sumamente llamativo a simple vista, más incluso puede resultar el quién y cómo lo hizo, puesto que su creador es un cartero, sin formación de arquitectura ni de arte, que encontró la inspiración durante sus horas de trabajo.

Corría abril del año 1879 cuando el azar cruzó a Ferdinand Cheval con una piedra a la que acababa de dar una patada sin querer. La piedra le resultó sumamente original en cuanto a su forma, y la recogió. Al día siguiente, mientras recorría kilómetros repartiendo el correo, fue consciente de que había muchas más piedras cuya forma le resultaba atractiva, más incluso que la del día anterior, y las fue recogiendo. Al principio las guardaba en su bolsillo, luego se hizo con una cesta, y acabó repartiendo el correo llevando una carretilla llena de piedras. Pensó en hacer realidad un sueño, ya que si la naturaleza era capaz de crear piedras tan hermosas, él podría intentar juntar muchas para dar forma a un palacio de la naturaleza. No resulta extraño que sus vecinos lo tacharan de loco por embarcarse en este proyecto tan excéntrico y trabajar en esas condiciones :)

La fachada oeste, como todas, destaca por su originalidad
El "facteur Cheval" (facteur es "cartero" en francés) compró un terreno en Hauterives para empezar a construir ese palacio. Su trabajo como cartero le dio la inspiración necesaria para emular edificios de todo el mundo en su obra, ya que parte del correo que distribuía eran postales, que empezaron a ponerse de moda poco antes de que empezara a trabajar. Las reproducciones de una casa de Argel, un palacio hindú, o una mezquita son ejemplos de esa inspiración recibida a través de las postales. Aunque es la naturaleza la principal representada, con reproducciones de numerosos animales reales o mitológicos, así como de una cueva. Según fue siendo consciente de la magnitud de su obra, le fue entrando incluso una cierta megalomanía, que se ve reflejada en las numerosas frases que dejó grabadas en el edificio, vanagloriándose a sí mismo. La más llamativa es la que dice "10000 días, 93000 horas, 33 años de sacrificios. Si hay alguien más obstinado que yo, que se ponga a trabajar". Y es que tras 33 años de trabajo, en 1912 dio por concluida su obra. Cheval contaba ya con 77 años.

Fachada norte, cargada también de curiosos detalles
En un principio, las élites ignoraron o incluso se burlaron de un palacio tan excéntrico, pero tras la muerte del creador, algunos artistas como Picasso, empezaron a expandir las bondades de la obra de Cheval. En 1969, y en una decisión no carente de polémica, André Malraux, ministro de cultura francés en aquel momento, dio al edificio la categoría de "monumento histórico". Sus detractores decían del "palais idéal" algo que podría traducirse como que "el conjunto era horroroso. Un angustiante grupo de incoherencias borrosas ideadas por un cabeza de chorlito". Malraux, sin embargo, dijo que "el gran representante del arte naïf en arquitectura estaba en Francia. Y que sería infantil, ingenuo, que nosotros, los franceses, que tenemos la suerte de tener la única gran obra arquitectónica de este estilo, no la protegiéramos y esperáramos a que poco a poco se destruyese".


TRABAJANDO POR UN SUEÑO MÁS ALLÁ DE LA JUBILACIÓN



Hoy, son más de 100.000 visitas anuales (personas que suelen quedar más que satisfechas) las que atestiguan que somos muchos los que opinamos que esto también es arte, y que el cartero "Cheval" era un tipo maravillosamente loco; tan loco, que al serle negado el derecho a ser enterrado dentro de su palacio, todavía tendría tiempo de dedicar otros 8 años a construirse, a su manera, una vistosa tumba en el cementerio del mismo pueblo. Como colofón sugiero el acercarse a verla, a unos 15 minutos andando del palacio (aunque también se puede ir en coche), para admirar la obstinada decoración que Cheval fabricó para su descanso eterno, y que acabó cuando tenía 85 años, 3 años antes de su muerte.

Tumba de Ferdinand Cheval, creada por él mismo y acabada cuando tenía 85 años

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mi primera vez en ANDORRA: ¿está sobrevalorado este micropaís?

Tras más de 4 años viviendo en Barcelona, y a pesar de la fama y de que la publicidad que he recibido han sido intensas, todavía no había ido nunca a Andorra. Lo reconozco, no he esquiado nunca (el esquí es uno de sus mayores atractivos) y desconfío de todo lo que huela a "duty free", como es el caso de Andorra.

Lago de Pessons, el primero que se ve en la ruta, y el más accesible. Pero alejándose de su bar-restaurante, se puede disfrutar con tranquilidad
A pesar del imán que pueda ejercer en muchos el hecho de ser otro país, de experimentar cosas distintas de las que tenemos en España o Francia, siempre me he inclinado por otros valles al ir a los Pirineos: Arán, Boí, la zona de Espot, Nuria o las cabeceras del Freser y del Ter, por ejemplo. Pero llegó un momento en el que cedí a la tentación, y a pesar de que mi prejuicio andorrano no era muy bueno, nos aventuremos a comprobarlo con nuestros propios ojos. ¿El resultado? Lo dividiré en partes, para explicarme mejor, no sin antes explicar muy brevemente por qué Andorra no es parte ni de España ni de Francia, que es la causa de su carácter diferenciador.


HISTORIA



Andorra es hoy un país independiente por un hecho cuanto menos curioso. Según parece, en la edad media, dos zonas poderosas, como eran el obispado de Urgel (Urgell en catalán) y el condado de Foix, se disputaban ese terreno. Tras varios conflictos bélicos, en 1278 firmaron un acuerdo por el que declaraban compartir la propiedad de los terrenos de ese feudo, y así estuvo Andorra durante siglos, pagando tributos tanto al obispado de Urgel como a los condes de Foix. Digamos que Urgel representaba el poder religioso, y Foix el de la nobleza/político.

Andorra, como el resto del Pirineo, vivió en condiciones complicadas debido a la dificultad del terreno para desarrollar casi cualquier actividad económica, hasta que tras la segunda guerra mundial, poco a poco, empezaron a llegar los primeros turistas. Hoy el turismo representa el único pilar de su economía, atraído por sus estaciones de esquí en invierno, sus paisajes en verano y su fiscalidad más baja durante todo el año. Aunque este único pilar es suficiente para hacer a los andorranos más prósperos que a sus vecinos.

Iglesia de Santa Coloma con su característico campanario románico cilíndrico
Andorra consiguió su independencia completa en la década de los 90. El hecho de ser una zona compartida entre dos territorios históricamente más poderosos ha acabado significando que se separe de ambos. No obstante, sus jefes de estado siguen siendo el conde de Foix (título heredado por el presidente de la república francesa) y el obispo de Urgel. Tampoco tiene ejército, y tanto Francia como España tienen un acuerdo por el cual defenderían los intereses de Andorra en un conflicto armado si fuera necesario.


PATRIMONIO



El patrimonio cultural en Andorra es escaso (al menos para ser todo un país), al nivel de otros valles pirenaicos o claramente por debajo de los mejores de Cataluña. El hecho de ser un país no significa que sea más monumental que las comarcas catalanas cercanas.

La monumentalidad andorrana se limita a un número de bonitas iglesias románicas y a algún pueblo que mantiene cierto encanto antiguo. De lo primero vimos los principales ejemplos, como la iglesia de Santa Coloma, al sur de Andorra la Vella, la de Engolasters, al este de la capital (literalmente sobre ella, al estar a bastante más altura), la de Sant Romà de les Bons, en Encamp (interesantes sus frescos) o la de Sant Joan de Caselles, en Canillo.

Precisamente el gobierno andorrano, consciente de que tiene joyas románicas que quiere promocionar, en verano ofrece visitas turísticas guiadas totalmente gratuitas a estas pequeñas iglesias. Disfrutamos de la de Sant Romà de les Bons, y mereció la pena, aunque quizá fuera un tanto larga. El contraste con el valle de Boí, donde se cobra por visitar de forma libre casi cualquiera de las iglesias del valle, demuestra que mientras en Boí la gente va a ver las iglesias y está dispuesta a pagar por ello, en Andorra hay que "empujar" a los visitantes para que vayan a verlas gratis.

El pequeño pueblo de Pal es posiblemente uno de los menos alterados por el turismo
De los pueblos andorranos con encanto, decir que en todos los casos es algo limitado a unas pocas calles en cada población. Pal, Ordino y Canillo son los mejores. En general las segundas residencias modernas dominan los pueblos, cuando no directamente los altos bloques de apartamentos, destinados en buena medida a los amantes de los deportes de invierno. Concretamente Andorra la Vella, que merece muy poco su nombre (de "vieja", "vella" en catalán, tiene muy poco) y Escaldes-Engordany, pegado a la capital, tienen un urbanismo moderno muy agresivo que resulta chocante en los Pirineos (y que a mí no me gusta). El valle es estrecho, y la solución al crecimiento reciente de la ciudad ha sido crecer a lo alto.


NATURALEZA



La naturaleza andorrana no es la mejor del Pirineo bajo mi punto de vista (he visitado Ordesa, la zona del Aneto o Aigüestortes en España más Gavarnie en Francia, y Andorra no es tan espectacular), pero tiene muchos alicientes. El hecho de que se sitúe a caballo entre la zona central y la oriental en los Pirineos hace que sus montañas no sean tan altas (no hay ningún 3.000 en el país) o sus cimas tan afiladas, pero a cambio la profusión de lagos es espectacular en algunas zonas. De hecho, de la vertiente pirenaica sur, probablemente solo el parque nacional de Aigüestores i estany de Sant Maurici pueda presumir de semejante densidad lacustre. Además, frente al parque catalán, en Andorra los lagos no suelen tener presas para aumentar su capacidad.

En nuestra visita al país tuvimos un libro-guía que ofrecía varias decenas de rutas, muchas con una pinta excelente, aunque finalmente nos inclinamos por una de las más populares, la de los lagos de Pessons. Muy sencilla, circular, sin apenas desnivel, pasa por unos 15 lagos, de diferentes tamaños, desde diferentes perspectivas, y es una delicia. Eso sí, el punto negativo es que esto la hace accesible y atractiva a bastante público, y puede estar bastante concurrida.

El gobierno andorrano, consciente de que el turismo de naturaleza en verano es un filón que debe explotar, mantiene un gran número de refugios, guardados o no, que ayudan a los más aventureros a hacer travesías de varios días. Recuerdo que consultando el libro, había algún refugio francés que quedaba cerca de la frontera andorrana y que también se podía usar para hacer rutas por el Principado.

Vista de uno de los muchos lagos del circo de Pessons


PRECIOS



Antes de ir, consulté una estadistica que decía que el PIB de Andorra era de unos 37.000€ per cápita, frente a unos 33.000€ franceses o unos 26.000€ españoles. Por suerte, su condición de paraíso fiscal hace que el día a día (hoteles, restaurantes, recuerdos...) no resulte apenas más caro que en Cataluña, e incluso quizá sea más barato que en Francia. Tengo entendido que el mito de Andorra con sus precios competitivos en la compra de tecnología ya no es el de antes, y yo no fui con esa motivación, pero los carburantes, el alcohol o el tabaco son claramente más baratos que en sus dos vecinos. Yo no me fijé en el precio de la gasolina antes de ir y me arrepentí de no llegar con el depósito casi vacío a Andorra.


CÓMO IR



Si quieres añadir este micropaís a tu mapa, la mejor opción es tu propio coche, al que además podrás dar de comer a un precio casi imbatible (el diesel estaba a 0,83€ en agosto de 2016. Se pueden mirar los precios actualizados aquí). No obstante, al no tener aeropuerto, está bien conectado en autobús con Barcelona (a 3 horas), y seguramente también con otros aeropuertos cercanos como Girona o Perpiñán. Tampoco hay ferrocarril, estando la estación más cercana en el lado francés en Hospitalet-près-l'Andorre (al lado de Pas de la Casa) y del lado español bastante más lejos, en Puigcerdà (Girona).

Recuerdo que me crucé con varios buses que enlazaban las diferentes parroquias del país, aunque desconozco la frecuencia y las rutas. Desde luego que para visitar la naturaleza, que es lo mejor de Andorra cuando no es invierno, hay que tener coche.


OTRAS CURIOSIDADES



A pesar de la cercanía y de mi conocimiento extenso tanto de España como de Francia, hubo varias cosas que me llamaron poderosamente la atención en Andorra, y que me dejaron claro que se trata de otro país, con sus peculiaridades.

Frescos de la iglesia de Sant Romà de les Bons. Los originales están en el MNAC de Barcelona, aunque la copia da el pego perfectamente.
La primera es el fuerte contraste entre la naturaleza montañosa de Andorra y su potencial comercial. De los 11 millones de turistas extranjeros que visitan el país al año (unas 130 veces la población andorrana) muchos lo hacen por su carácter de paraíso fiscal. Por lo tanto, nada más pasar la frontera el viajero se encuentra grandes centros comerciales, una gasolinera cada 500 metros o una densidad de hoteles que no existirían si Andorra fuera parte de España o Francia. El Pirineo, por lo general sin grandes núcleos poblacionales ni en Francia ni en España, tiene su excepción en Andorra.

Otra curiosidad es que, debido a su carácter montañoso, prácticamente importa toda la comida que consume (ni siquiera aprecié que la ganadería tuviera mucha importancia, contrariamente a otras muchas zonas de montaña). Solo el 2% del terreno es cultivable. Pero lo realmente curioso es que buena parte de ese escaso terreno cultivable se utiliza para plantar... ¡¡tabaco!! Sí, el tabaco da más dinero que plantar lechugas o tomates, y los andorranos son conscientes de ello. Este fenómeno tampoco es nuevo, ya que hace décadas ya había numerosas plantas cigarreras, de las que hoy se conserva solo una.

Aunque los españoles por lo general conocemos este hecho, decir que el único idioma oficial de Andorra es el catalán. No obstante, se habla tanto o más español, y no es imprescindible el catalán para comunicarse. Eso sí, los paneles de las carreteras solo están escritos en catalán (aunque bueno, esto pasa casi casi en Cataluña a día de hoy). El francés, en menor medida, también es hablado especialmente por la gente que se gana la vida con el turismo, y aunque se dice que hay una importante colonia de portugueses, yo no escuché portugués en mis tres días allí.


¿ESTÁ ANDORRA SOBREVALORADA?



Decir que esto es mi opinión, y por supuesto no tiene por qué coincidir con la de todo el mundo. Yo iba con un prejuicio que apuntaba a responder con un "sí" a esta pregunta, y en parte lo mantengo, pero solo en parte.

Foto que resume el paisaje andorrano: un campo de tabaco, una iglesia románica (Engolasters) y al fondo, las omnipresentes montañas
Digo que sí a esa pregunta, porque por mucho que sea un país (por un avatar histórico peculiar), el patrimonio de Andorra es más el propio de un valle pirenaico más que el de un lugar diferenciado.  Y como he dicho hay valles pirenaicos con más y mejor patrimonio.
Digo que sí porque al margen de los deportes de invierno, no me pareció un sitio tan extraordinario para que se visite decenas de veces más que casi cualquier otro rincón pirenaico. Que hoy sea un país no puede esconder que su desarrollo independiente es muy reciente, y que al margen de varios aspectos, parece un valle más del Pirineo catalán. Con esto no quiero quitar mérito al desarrollo de Andorra, a fin de cuentas ellos venden su producto, y a decir verdad, lo hacen francamente bien, porque la gente lo compra masivamente. Quizá la prometida lucha de la UE contra los paraísos fiscales cambie la popularidad de Andorra, pero soy bastante escéptico al respecto.

Y por otro lado digo que no está sobrevalorada, porque sí hay detalles que hacen de Andorra un sitio peculiar, interesante para pasar al menos unos días. Y su naturaleza, sin tener los mayores hitos del Pirineo (no hay un cañón como Ordesa, ni un circo como Gavarnie, ni una montaña como "Els Encantats" de Sant Maurici) es bastante densa en lugares de interés. Uno podría hacer decenas de rutas en las diferentes cabeceras de los ríos y arroyos que crean el río Valira, rodeando sus lagos y lagunas o conquistando sus cimas.

De todas formas, para saciar la curiosidad y formarse una opinión, nada como ir por allí. Así que adelante...

domingo, 3 de julio de 2016

OCHO PUEBLECITOS CATALANES (más): esta vez de Tarragona, Lleida y Barcelona

Calle con todo el viejo encanto del pueblo de Rupit

RUPIT (BARCELONA)



Ubicado en la comarca de Osona, en la llamada "Cataluña central", este pueblo se ubica a poco menos de 100 kms. de Barcelona. Aparte de por su único y vistoso conjunto urbano, es conocido en estas tierras por su original (e inestable) puente colgante, por el que se accede al pueblo. Un letrero a la entrada aconseja que no pasen más de 10 personas a la vez por el mismo, aunque bastan bastantes menos para darse cuenta del movimiento que nos regala cuando lo cruzamos.

Sin estar ubicado en alta montaña, Rupit se ubica cercano a diversos parajes hermosos. Desde el mismo Rupit se pueden hacer diversas excursiones de senderismo, como la que va hasta la cascada o salto de Sallent.

Rupit se encuentra a unos 30 kms. al noreste de Vic.


CASTELLAR DE N'HUG (BARCELONA)



Este pueblo del Prepirineo barcelonés acoge en su seno el nacimiento del Llobregat, uno de los principales ríos de Cataluña, que como sabréis desemboca en el Mediterráneo junto a Barcelona. Las llamadas "fuentes del Llobregat" están a pocos kilómetros del centro del pueblo, bajo éste, y son uno de sus puntos de interés.

Vista general de Castellar de n'Hug
Aparte de esto el pueblo acoge un bonito conjunto de casas y plazas en la que un par de iglesias románicas son la guinda del pastel. Como curiosidad, nos llamaron la atención los gigantescos y sabrosos croissants que se hacen en la localidad. Compramos uno por unos 10€ (pero pesaba casi un kilo) y necesitamos 3 desayunos para acabárnoslo.

A pesar de estar en la provincia de Barcelona pilla a unos 140 kms. de la capital catalana.


CARDONA (BARCELONA)



Cardona forma parte de esta lista no por su conjunto urbano, más "corriente" comparado con casi cualquier otro de los que cito aquí, sino por tener dos puntos de gran interés para visitar: su montaña de sal y su castillo.

La montaña de sal ha sido explotada ya desde el neolítico, aunque más especialmente en época romana. Se trata de una mole de sal de 1 km2 de superficie y gran profundidad. En época antigua lo que atrajo el interés fue su cloruro de sodio (la sal común), pero en el siglo XX el descubrimiento de sal potásica en sus profundidades llevó a una empresa a su explotación, hecho que duró unos 60 años, cerrándose en los años 90.

Las peculiares estalactitas de sal son protagonistas en la montaña de sal de Cardona
Por desgracia, el cierre fue un duro golpe para una Cardona que dependía mucho de la mina de sal. Hoy un servicio de guías muestra una pequeña parte de la mina, en lo que nos pareció una especie de cueva donde las estalagtitas y estalacmitas son de sal.

Para intentar levantar el ánimo de la localidad, el castillo de Cardona, sin duda uno de los más notables de Cataluña, se transformó en parador recientemente. Al ver la fortaleza no sorprende descubrir que este lugar fue el último en caer en la guerra de sucesión, más tarde incluso (una semana) que Barcelona, que como muchos sabrán capituló el 11 de septiembre de 1714 frente a las tropas borbónicas.

Cardona se encuentra a 90 kms. de Barcelona, en la comarca del Bages, unos 20 kms. al oeste de Manresa.


SIURANA DE PRADES (TARRAGONA)



Si Cardona fue el último reducto contra los Borbones, Siurana fue el último musulmán, cayendo en 1153. Este hecho puede resultar curioso viendo un mapa, puesto que no está precisamente en un extremo de Cataluña; el motivo es su singular ubicación, en un promontorio sobre el río que da nombre a la localidad, cuyas aguas hoy están embalsadas. A todas luces parece un lugar por un lado escondido, y por otro, una vez descubierto, difícil de tomar al asalto.

Siurana apenas tiene cuatro casas, casi en el sentido literal de la expresión, pero sus muros de piedra dorada y especialmente lo singular del lugar en el que está emplazada, hacen que merezca estar en esta lista. La iglesia románica de Santa María se funde con el fabuloso paisaje que la rodea.

Siurana, con su iglesia y con vistas a las celestes aguas del pantano ubicado a sus pies
Una ruta de senderismo rodea el pantano pasando por el pueblo, y tras haberlo hecho la recomiendo sin dudarlo. Se puede aparcar el coche en un pequeño parking junto a la presa, y si se calcula bien el tiempo se puede llegar a Siurana a la hora de comer. Cuando fuimos nosotros el bonito color del agua fue el complemento a una visita fabulosa.

Siurana está en la comarca del Priorat, conocida por sus vinos, a unos 50 kms. de Tarragona.


MIRAVET (TARRAGONA)



De un pueblo pintoresco en el interior tarraconense, a otro; en este caso, Miravet es un pueblo casi literalmente colgado del río Ebro, el cual protagoniza sus vistas aunque también puede causar estragos, ya que con grandes crecidas Miravet puede pasarlo mal.

Justo el hecho de que el Ebro haga un meandro en el pueblo permite sacar la que sin duda es su foto por excelencia; el Ebro con el pueblo detrás, mojando incluso algunas de sus paredes, presidido en lo alto por el castillo, parcialmente en ruinas.

Vista de Miravet, junto al río Ebro, presidido por el castillo
El castillo es visitable, y desde él se tienen unas bonitas vistas de buena parte de la comarca. Ojo cuando sopla el cierzo, ya que especialmente en el castillo puede resultar molesto este viento del noroeste.

Miravet está a unos 70 kms. de Tarragona, yendo hacia Teruel. Hay que desviarse a mano izquierda nada más cruzar el río Ebro en Mora de Ebro (Mora d'Ebre).


SOLSONA (LLEIDA)



Reconozco que Solsona no es lo que entenderíamos por un pueblecito, sino toda una capital comarcal de 9.000 habitantes, además de sede episcopal. Pero como uno de los rincones con más encanto de su provincia lo incluyo aquí.

Como no es de extrañar, este pueblo está presidido por la catedral, de estilo gótico, que sustituyó a una iglesia románica anterior. Otros palacios anexos, todos hechos con la misma piedra dorada, son la portada a un casco antiguo medieval muy agradable para pasear. Y todavía hay sitio para algún edificio modernista...

Vista del conjunto monumental de Solsona
Como curiosidad, decir que en Cataluña a sus habitantes se les denomina coloquialmente "mata-asnos", por la tradición por la que cuelgan un asno (de juguete) y lo suben hasta una torre de la localidad, en lo que es el episodio más famoso de su carnaval.

Solsona equidista, más o menos, de Lleida y Barcelona, a unos 100 kms. cada una.


ARTIES (LLEIDA)



El Valle de Arán (en catalán "La Vall d'Aran" y en aranés "Era Val d'Aran") es el único territorio bajo administración catalana que está al norte de los Pirineos, y esta singularidad, unida a su paisaje de alta montaña, lo hacen sumamente atractivo.

Aparte de sus encantos naturales, posiblemente su pueblo más pintoresco es Arties, con una de las iglesias más bonitas de la comarca, dedicada a Santa María. Esta iglesia conserva en su interior unas preciosas pinturas murales.

Por lo demás, el pueblo es el típico conjunto pirenaico de casas de piedra y pizarra, muy embellecido gracias a la prosperidad de la que goza la comarca.

Pinturas murales de la iglesia de Santa María de Arties
Arties se encuentra a unos 165 kms. de Lleida y a unos 300 de Barcelona.


TAÜLL (LLEIDA)



Taüll, que ya ha salido en este blog cuando hablé del valle de Boí, va sobrado para salir en esta lista con sus dos iglesias patrimonio de la humanidad, siendo la de Sant Climent una de las más famosas de toda Cataluña. Su situación, a unos 1500 metros de altura en pleno Pirineo, pone la guinda al pastel.

Taüll, donde la iglesia de Santa María preside la plaza central

sábado, 30 de abril de 2016

OCHO PUEBLECITOS CATALANES (concretamente gerundenses)

Al calor de la conocida película "ocho apellidos catalanes", secuela de la aun más famosa película "ocho apellidos vascos", hoy os traigo una selección de mis ocho pueblos favoritos de tierras gerundenses de entre todos los que he visto hasta la fecha.

La película citada anteriormente se grabó en el pueblecito de Monells, entre Girona y la Costa Brava. Este pueblo, cuya visita tengo todavía pendiente, es un excelente ejemplo de población poco conocida pero con el encanto de lo auténtico, y así hay un montón de pueblecitos anclados en el medievo en tierras catalanas, siendo la provincia gerundense la que tiene el mayor número.

El puente medieval de Besalú
Dicho esto, aquí os traigo mi selección:


1.- BESALÚ



Empiezo por uno de los más famosos; Besalú tiene el suficiente caché como para salir en las guías turísticas a nivel español, y es que su puente románico, reconstruido tras el deterioro sufrido en épocas diversas (como la guerra civil española), es uno de los monumentos más imponentes de la Cataluña rural. Cruzado el puente, conviene dar un paseo por su centro medieval, típico de esta provincia, en el que se esconde una antigua sinagoga y un museo de miniaturas.

Besalú se encuentra en el cruce de caminos que unen Figueras y Olot por un lado, y la autovía que lo une con Gerona y Banyoles por el otro, en el centro de la provincia.


2.- CADAQUÉS



Otro pueblo imprescindible es el célebre Cadaqués. Probablemente una de las poblaciones costeras catalanas que mejor ha sabido mantener su encanto rural, alejado de los altos hoteles de otros enclaves. Cadaqués, inmaculado conjunto de casas blancas que mira hacia el mar, está para siempre ligado a la figura de Salvador Dalí, que tenía su residencia habitual en Port Lligat, población perteneciente al ayuntamiento de Cadaqués que queda a escasos kilómetros.

Vista de Cadaqués
En Cadaqués recomiendo pasear por su litoral, ver el pueblo desde el mar y el mar desde el pueblo, para luego pasear por sus calles estrechas de casas encaladas.

Cadaqués está en la zona más septentrional de la Costa Brava, en el "cuerno" que le sale al litoral gerundense, el cabo ("cap" en catalán) de Creus.


3.- TOSSA DE MAR



Si Cadaqués es el representante pintoresco del norte de la Costa Brava, Tossa es el del sur. Algo más "urbanizada", guarda gran encanto por el conjunto amurallado de la villa vieja, situado en un promontorio junto al mar en la parte sur de los límites del pueblo actualmente. En esta muralla con olor a sal hay sitio incluso para unos pinos característicos de la zona (confieso que una de las cosas que más me gusta de la Costa Brava son sus pinos, colgados de los acantilados, junto al mar).

Tanto al norte como al sur de ese conjunto amurallado se extienden sendas playas que nos permiten bañarnos frente a siglos de historia. La playa al norte es más grande aunque más bien con piedras, mientras que la pequeña playa al sur es de arena dorada.

Torre defensiva de Tossa de Mar
Tossa está en el sur de la costa Brava, en la comarca de la Selva.


4.- CALELLA DE PALAFRUGELL



Calella supone para mí el tercer miembro del tridente de pueblos preciosos de la Costa Brava junto a Tossa y Cadaqués. Se sitúa en el centro de la misma, y como leí en una guía: "parece un pedazo de mar Egeo en el Mediterráneo Occidental". Su encanto marinero, reflejado en sus casas de pescadores que casi tocan el agua, debió inspirar a Joan Manuel Serrat a escribir su famosa canción "Mediterráneo". Su fachada marítima es con diferencia lo más vistoso en Calella, y sus playas en el mismo pueblo dan para un agradable paseo o para tostarse al sol.


Calella de Palafrugell

Calella se encuentra junto a Palafrugell, en el centro del litoral gerundense.


5.- CASTELLFOLLIT DE LA ROCA


Nos vamos al interior, para disfrutar de una de las visiones rurales más extrañas no ya de Cataluña, sino de toda España. Castellfollit de la Roca está emplazado sobre una enorme mole de basalto, de varias decenas de metros de altura, fruto de algún tipo de erupción volcánica en la zona. La Garrotxa, la comarca en la que se ubica, acoge la única región volcánica de la península Ibérica. Y la visión de Castellfollit desde la carretera que se acerca al pueblo, es de una belleza sobrecogedora, extraña. Las casas, de color gris oscuro, ayudan a darle ese aura de misterio.

Por dentro el pueblo quizá resulte menos espectacular, pero es interesante. Se puede subir a la torre de la iglesia y ver Castellfollit desde otra óptica alternativa.

Vista del fantasmal pueblo de Castellfollit de la Roca, erigido sobre una enorme columna de basalto
Castellfollit está a pocos kilómetros de Olot, la capital de esta comarca prepirenaica, en la carretera que une esta población con Figueras/Figueres.


6.- BEGET



Beget ha sido una de las mayores sorpresas que la Cataluña rural ha brindado a un servidor. Que Tossa o Cadaqués te gusten es de esperar, pero este delicioso pueblo apenas sale como anexo de otros en las guías de turismo, y sin embargo es de los más bonitos de Cataluña.

Beget es uno de los pueblos del Pirineo que mejor ha sabido conservar su esencia; también aquí tenemos las casas más o menos modernas, de piedra, típicas de todo el lado español del Pirineo; pero digamos que en este caso esto se ha hecho con un urbanismo antiguo, en cuyas calles estrechas no se meten los coches; además, apenas hay gente, ya que al contrario de otros pueblos del estilo, éste no ha crecido desmesuradamente. Además, la iglesia de Beget, dedicada a Sant Cristòfol (San Cristóbal) es una joya del románico lombardo, estilo común en el Pirineo catalán. Por dentro, que yo no la pude ver, también debe ser interesante por el retablo y la policromía que conserva.

Beget, protagonizado por la iglesia románica de Sant Cristòfol
Beget está pegando a Francia, y pertenece al municipio de Camprodón, en la comarca del Ripollés. El acceso se debe hacer por Francia (a través de un puerto de montaña) o por el citado Camprodón.


7.- CAMPRODÓN



Sin salirnos del Ripollés, sin duda una de las comarcas gerundenses más interesantes, nos vamos a Camprodón, cuyo emblema es el asimétrico puente que cruza el río Ter. Este puente de estilo gótico tiene un arco que da acceso al centro del pueblo, y que en su momento lo protegía. Ayudan a darle ese aire pintoresco las casas de colores que se ubican junto al río, que están también presentes en otras zonas de Camprodón, lo que me hizo pensar en una especie de Gerona en miniatura, por su parecido con la estampa del río Onyar en la capital provincial. Otro aliciente de Camprodón es la iglesia del Carme.

Puente de Camprodón

Para llegar a Camprodón, debemos acceder desde Ripoll u Olot por la C-38.


8.- PERATALLADA



Termino esta complicada selección con un representante de los pueblos del interior de la Costa Brava. Distintos de los costeros pero a poca distancia de ellos, estos pueblos suelen estar hechos en piedra de color dorado, y tienen un trazado medieval. Representantes de estas características son por ejemplo Pals, Palau Sator o el citado anteriormente Monells, aunque posiblemente mi favorito sea Peratallada. Con estrechas calles, un pequeño castillo, y una iglesia de una peculiar espadaña rectangular, vive hoy del turismo, y es delicioso.

Peratallada está a la altura de Begur o Palafrugell, pero apenas una veintena de kilómetros tierra adentro. Desde Girona se puede acceder por la C-66, aunque desde Barcelona es mejor salirse de la AP-7 en Vidreres e ir pasando por Platja d'Aro, Palamós o el propio Palafrugell.

Rincón de Peratallada, con sus características casas en piedra dorada
Y por si esta selección os parece, poco, aparte de los recién citados pueblos de piedra del interior de la Costa Brava, todavía me dejo:
- Ripoll con su fabuloso monasterio.
- Las callejuelas de Santa Pau.
- Otro bonito monasterio en San Juan de las Abadesas (Sant Joan de les Abadesses en catalán)
- Peralada, con su castillo y el claustro de Sant Domènec.
- Hostalric y su muralla.
- El lago de Banyoles (o Bañolas).
- Otros pueblos pirenaicos como Setcases o Queralbs.
...

Y como siga no paro; probablemente sea la provincia más completa y diversa de Cataluña. ¡A disfrutarla!

lunes, 8 de febrero de 2016

Lagos de película: EL VALLE DE BOÍ / LA VALL DE BOÍ + AIGÜESTORTES

Vistas del refugio Joan Calvell i Ventosa, con el estany Negre a sus pies y el macizo de Besiberri detrás, que supera por poco los 3.000 metros


LA NATURALEZA DEL VALLE DE BOÍ: AIGÜESTORTES



El parque nacional de "Aigüestortes y Estany de Sant Maurici" aglutina lo mejor del Pirineo. Con cimas que coquetean o ligeramente superan los 3.000 metros, es seguramente el territorio pirenaico con mayor concentración de lagos, llamados "estanys" en catalán, que se suceden en ocasiones a pocos metros unos de otros. Lamentablemente la codicia del franquismo por la generación eléctrica mediante pantanos, provoca que algunos se vean aumentados artificialmente por pequeñas presas (o no tanto), pero pese a eso, el conjunto es digno de elogio. Ya he estado dos veces y estoy deseando volver.

El parque tiene dos accesos principales, y de esa dualidad deriva su nombre, siendo el acceso occidental el valle de Boí (para ver Aigüestortes) y el oriental por el pueblo de Espot (para ver el lago de Sant Maurici / San Mauricio). Por ello, aquí nos centraremos en las dos excursiones que se pueden hacer fácilmente por el acceso occidental.

Uno de los brazos de la planicie de Aigüestortes, de aguas limpísimas
La primera da acceso al paraje de Aigüestortes, cuyo significado en castellano sería algo así como "aguas tortuosas". Para acceder deberíamos dejar el coche en un parking en la ribera de Sant Nicolau, remontando el valle desde la carretera principal unos pocos kilómetros más allá de los desvíos a Erill la Vall, Boí y Taüll. La excursión es larga en longitud pero sencilla por su poco desnivel. El primer gran hito de la misma es el lago o estany de Llebreta, un aperitivo de lo que nos espera después.

Seguimos subiendo por una sucesión de cascadas que alimenta al citado lago hasta llegar a una peculiar planicie (planell en catalán), extraña, que aloja Aigüestortes. El río de Sant Nicolau se divide en numerosos brazos de agua limpísima, con riberas pobladas de árboles, en lugar de formar un solo brazo como suelen tener los ríos. Una pasarela de madera nos permite adentrarnos y disfrutar un poco más de este fenómeno, constituyendo además una pequeña alternativa por la que hacer el viaje de vuelta ligeramente distinto al de ida.

Estany llong, el lago en el que muchos acaban la ruta que pasa por Aigüestortes
Un posible final a esta ruta está algo más lejos, en el lago o Estany Llong, que cuenta con su propio refugio. Este vistoso y "largo" lago (es lo que significa "llong") es sin embargo, uno de tantos lagos majestuosamente emplazados. En este caso se encuentra a 2.000 metros de altura casi exactos, y cuenta con 7 hectáreas de superficie.

Para nosotros la excursión no finalizó ahí, ya que nos vimos con ganas de subir a otro lago, el "estany Redó" (literalmente el "lago redondo"), un lago bastante más pequeño, que hace honor a su nombre, y donde disfrutamos de unos peces exfoliantes; mientras aguantamos con los pies en sus gélidas aguas una multitud de pequeños peces aprovechó para darnos mordisquitos y alimentarse de nuestras pieles muertas. ¡Y gratis!

Peces exfoliantes en el estany redó


EL REFUGIO JOAN VENTOSA I CALVELL: ALGO MÁS QUE UN CHALET CON VISTAS



La segunda ruta que hicimos en Boí es la otra gran ruta popular del valle: dejando el coche a los pies de la presa dels Cavallers llegar hasta el refugio Joan Ventosa pasando, aparte de por el embalse citado, por el estany negre, visible desde el refugio. Para ello hay que ir en coche hasta el fondo del valle, más allá de Caldes, y aparcar casi pegando al muro de la presa.

En esta ocasión la ruta, longitudinalmente es más corta, aunque no se hace menos dura sino casi al contrario. A excepción del rato que se rodea el pantano (por un camino no muy cómodo) no deja de subir apenas en ningún momento hasta el refugio, al que se llega tras poco más de 2 horas y media. Pero tampoco es nada del otro mundo, ya que no llegan a los 500 metros de desnivel los que separan el aparcamiento del refugio.

Subiendo hacia el lago /estany negre se tienen estas vistas sobre el embalse de Cavallers
Desde el refugio, donde gustoso me habría quedado a dormir (pero el viajar con el gato nos lo impidió), multitud de lagos quedan a tiro de piedra, y nosotros soñábamos con ir al lago / estany de la roca, llamado así por el gran pedrusco que emerge del centro de sus aguas, pero nuestra forma física y el sentido común nos lo impidieron. A cambio vimos otros lagos más cercanos e igualmente pintorescos.

Junto al refugio, todo un chalet en medio de la naturaleza, comimos disfrutando de esta joya del Pirineo.

sábado, 6 de febrero de 2016

Arte románico CON MAYÚSCULAS: EL VALLE DE BOÍ / LA VALL DE BOÍ

Torre de la iglesia de la Natividad, en Durro

Me mojaré al reconocerlo; el mejor lugar de montaña de Cataluña, y posiblemente de España, al hablar de reunir patrimonio cultural y artístico de primer orden junto a una naturaleza deslumbrante es el valle de Boí, en el pirineo ilerdense.

El conjunto de preciosas iglesias románicas en pueblecitos tranquilos, que es patrimonio de la humanidad desde 2000, está curiosamente a las puertas de uno de los tres parques nacionales pirenaicos y el único de toda Cataluña en el momento de escribir estas líneas: el parque nacional de Aigüestortes y lago de San Mauricio (en catalán y oficialmente "Parc nacional d'Aigüestortes i estany de Sant Maurici"), constituyendo así una pareja de atractivos que nos motivaron para pasar cinco intensos días en un puente de junio de 2015.

Montaje de vídeo y sonido realizado en la iglesia de Sant Climent de Taüll. Se retrata el soberbio pantocrátor. El original está hoy en el museo nacional de arte de Cataluña, en Barcelona


LOS PUEBLOS Y SUS IGLESIAS



Constituidos en un único ayuntamiento cuya capital es Barruera, la mayoría de pueblos tiene interés monumental, con núcleos típicamente pirenaicos (con casas de piedra oscura y tejados de pizarra) y una o dos iglesias románicas, de estilo lombardo, que hablan de la época en que la mayor parte de la Cataluña actual era musulmana y tanto aquí como en el resto de España los territorios cristianos se refugiaron en el montañoso norte, de Asturias a Gerona. Por suerte, a pesar del turismo cultural, natural y deportivo (el valle tiene espacio también para una pista de esquí: Boí-Taüll), los pueblos mantienen su personalidad.

La famosa iglesia de Sant Climent (San Clemente) de Taüll, con su fabuloso campanario
Los pueblos más interesantes, cuyo interés parece crecer cuanto más nos adentramos en el valle, tienen sus iglesias abiertas (en esta página se pueden ver los horarios y las tarifas) y se pueden visitar con entradas individuales o con un pack que las incluye a todas. Son los siguientes:
- Coll y Cardet: las iglesias de estos pueblos, con algo menos de vida que los que vienen a continuación, no las pudimos ver por dentro, puesto que estaban cerradas en junio. La de Cardet muestra la única espadaña del conjunto.
- Barruera: la capital del valle presume de tener la iglesia de Sant Feliu, que como casi todas las demás disfruta de buena iluminación para poder disfrutarla de noche. Ha sufrido modificaciones posteriores aunque su esencia sigue siendo románica, y su entrada está presidida por una bonita alameda.

La ermita de Sant Quirc, a las afueras de Durro, se conjunta magníficamente con el paisaje que le rodea
- Durro: en un desvío de la carretera principal, Durro es un delicioso pueblo que aglutina no una, sino dos iglesias patrimonio de la humanidad: la de la Natividad, en el centro del pueblo, y una pequeña ermita alcanzable tras un paseo a 10 minutos de la población (Sant Quirc). La fisionomía del pueblo parece no haber cambiado mucho desde hace siglos, ubicado en una ladera a casi 1400 metros y la iglesia de la Natividad, una de las más impresionantes del valle, es ejemplo del más puro románico catalán. Perderse por sus calles es un placer.

Iglesia de Erill la Vall
- Erill la Vall: en el fondo del valle, y al contrario de Durro, ubicado en un llano, Erill la Vall impresiona con su iglesia, que presume de una torre de seis pisos de altura, la más alta junto a la de Sant Climent de Taüll. La iglesia aloja un curioso descendimiento de Cristo de madera. Junto a ella se ha creado un centro de interpretación del arte románico del valle, para el que la entrada conjunta también da acceso. 
- Boí: el pueblo que da nombre al valle es quizá el que conserva un mayor conjunto de calles y plazas pintorescas, en las que caminar buscando perderse. Está en un desvío de la carretera principal que lleva también a Taüll, y aloja otra de las iglesias románicas del valle, la de Sant Joan.

Una de los pintorescos rincones de Boí
- Taüll: el último pueblo quizá sea el más famoso de todos ellos, por contar, como Durro, con dos iglesias patrimonio de la humanidad, aunque en esta ocasión ambas están en el núcleo urbano actual. La de Sant Climent (o San Clemente) es sin lugar a dudas el símbolo o emblema del valle (y uno de los símbolos de Cataluña), con sus proporciones, su esbelto campanario y sus frescos del interior, que aunque fueron trasladados al museo nacional de arte de Cataluña, en Barcelona, se recrean con un espectáculo de luces y sonido al que tenemos derecho con la entrada. Menos conocida, la iglesia de Santa María no desmerece a su famosa vecina, y preside la plaza mayor del pueblo. Callejear por en Taüll también es un placer.

Vista nocturna de la iglesia de Santa María de Taüll. Todas las iglesias cuentan con una excelente iluminación que permite verlas con otros ojos de noche
Decir que algunas de las iglesias conservan frescos (o reproducciones de los mismos, estando los originales normalmente en el MNAC de Barcelona) y en varias se pueden subir a los campanarios para tener otras vistas de los pueblos y del fabuloso valle en el que se encuentran. Eso sí, cuidado con no subir cuando vayan a dar las campanadas para no llevarse un buen susto :)

jueves, 3 de diciembre de 2015

Hay arte en el CINTURÓN METROPOLITANO de BARCELONA (II): parte sur

Tras una primera entrada dedicada a las poblaciones más interesantes del área metropolitana de Barcelona al norte de la capital, aquí tenéis esta otra dedicada a las poblaciones del sur:

Bodega Güell (Celler Güell en catalán), el desconocido edificio que Gaudí construyó en el pequeño pueblo de Garraf, es hoy un restaurante


SANTA COLOMA DE CERVELLÓ



Junto a Barcelona capital, pero fuera de ella, hay sitio incluso para un lugar patrimonio de la humanidad, como es la cripta de la colonia Güell, desconocida obra de Antoni Gaudí.

La colonia Güell fue una colonia obrera industrial, que de algún modo sigue activa hoy como atracción turística. El empresario Eusebi Güell, el mayor mecenas que nunca tuviera Gaudí, quiso construir algo así como "una ciudad industrial ideal", en la que las viviendas de los obreros estuvieran integradas en el conjunto junto a los talleres, así como otros edificios adyacentes como la citada cripta, que hace las veces de iglesia. Este edificio, sin duda el más destacable del conjunto, fue ideado como algo mucho más ambicioso, pero finalmente solo se realizó la cripta, ya de por sí una obra maestra por sus sinuosas líneas y sus llamativas vidrieras.

Cripta de la colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló
Para Gaudí, así como para los que desean estudiar su evolución, éste es un lugar destacado porque es el preámbulo de otras obras suyas posteriores, tales como la Sagrada Familia.

La colonia Güell tiene su propia parada en las línea S8, que va de la plaza de España barcelonesa a Martorell (también pasan por allí las líneas S4 y S33). No obstante, al estar esta en zona 2 de la TMB, yo recomiendo bajarse en la parada anterior (Molí Nou - Ciutat Cooperativa), porque es de la zona 1 y porque a ella llegan más trenes, y hacer el resto a pie, que es cosa de 10 minutos.

Actualización 2020: La parada de la colonia Güell, aunque está en zona 2, ya forma parte del área a la que se puede acceder con billetes de la zona 1 de transporte público.


GARRAF



Este pueblecito, que administrativamente pertenece a Sitges, está ubicado en una pequeña tregua que se dan el mar y el macizo montañoso del Garraf (que cae a plomo sobre el Mediterráneo durante casi todo el viaje entre Castelldefels y Sitges), y guarda uno de los edificios más desconocidos de Gaudí, el celler Güell (bodega Güell) hoy convertido en restaurante. Además, aquí se ubica también una de las playas urbanas más "coquetas" de los alrededores de Barcelona, con las pintorescas casetas de pescadores blancas y verdes en primera plana de un telón de fondo dominado por las montañas.

La playa de Garraf durante el verano, con las pintorescas casetas de pescadores, blancas y verdes
Garraf es la única población ubicada entre Castelldefels y Sitges, y tiene su propia parada en la línea de tren R2-sur desde Barcelona, estando en zona 2 de la red integrada de TMB y zona 3 de los trenes de cercanías (Rodalies). Para llegar hasta ella hay que sufrir casi la mitad del trazado de las curvas del Garraf, ya que la autopista de peaje que va hasta Sitges no tiene salida para el pueblo.


SITGES



La que probablemente sea la población costera más bonita de la mitad sur de Cataluña (excluyendo las capitales de provincia Tarragona y Barcelona, aunque en estos casos la belleza no está muy relacionada con el mar) está sorprendentemente solo a 35 kms. de Barcelona, aunque puede parecer mucho más lejos. El motivo es el bloque montañoso del Garraf, que la aleja de Barcelona y dificulta las comunicaciones con ella.

Sitges se ha hecho famosa en los últimos años por su conocida fama de población "gay-friendly", y de hecho la nutrida población homosexual se hace evidente al pasear por ella, haciendo que sea una especie de "Chueca de Cataluña". Además, el festival de cine fantástico que se celebra a principios de otoño, uno de los carnavales más concurridos de la zona y el hecho de ser un referente del turismo de sol y playa acaban de justificar la buena reputación de esta población.

Museo Cau Ferrat, en Sitges
Al margen de sus agradables playas, o del paseo marítimo coronado por la iglesia principal de la ciudad, ubicada en un promontorio, a nivel cultural tiene tres rincones muy recomendables para la visita: el palau (palacio) Maricel, el museo del mismo nombre y el museo Cau Ferrat.

La visita al palacio, cuyos encantos apenas se pueden intuir desde el exterior, es guiada y solo se puede hacer los domingos durante la mayor parte del año; en verano se puede visitar otros días (+ info aquí). Los otros dos museos son casi como uno solo, ya que están ubicados en el mismo edificio. En los tres casos las lujosas y bien decoradas estancias hablan de la vida de Santiago Rusiñol y Charles Deering, sus distinguidos dueños. Salas con nombres como "salón de oro", "salón azul" o el vistoso claustro nos dejaron maravillados, con el encanto extra de estar ubicadas casi casi colgadas sobre el mar.

Línea costera de Sitges

Sitges, está bien comunicada con Barcelona, pero por desgracia llegar es muy caro para la poca distancia a la que se encuentra de la capital catalana. En tren está en zona 3 del área integrada de TMB y en la zona 4 de la red de cercanías de Barcelona, y se va desde Barcelona en la línea R2-sur. En coche, hay que aguantar la complicada carretera de las curvas del Garraf, con mucho tráfico de coches y ciclistas, o la cómoda pero carísima autopista de peaje, por la que se piden unos 7€ por solo 16 kms (sin duda uno de los peajes más caros de España).


VILANOVA I LA GELTRÚ



Tras pasar por Garraf y Sitges, la siguiente población importante es Vilanova i la Geltrú, que también merece una visita. En esta ocasión, quizá sus encantos no sean tan evidentes, ya que nuestra visita se centró en dos museos: el famoso museo del ferrocarril de Cataluña, y el quizá más desconocido museo Víctor Balaguer. Aunque no lo hemos visitado, las fotos que se pueden encontrar por internet nos dicen que Vilanova también puede presumir de un agradable paseo marítimo jalonado por palmeras.

Interior del museo Víctor Balaguer, que tenía maneras de ciudad bastante más grande
Sin desmerecer al primer y más famoso museo, la sorpresa nos la dio el segundo, ya que nos pareció una interesante y ecléctica colección de pintura y escultura de la que ni siquiera habíamos oído hablar antes de ir, y a la que entramos simplemente porque estaba enfrente del museo del ferrocarril y su edificio nos llamó la atención.

El museo del ferrocarril es una de las mejores colecciones de locomotoras y vagones de tren de España, y están representadas todas las épocas de nuestra historia ferroviaria. Hay que recordar que la primera línea de tren de la España actual fue la Barcelona-Mataró, inaugurada en 1848 (Cuba, por aquel entonces provincia española, construyó su primera línea unos años antes).

Para llegar a Vilanova i la Geltrú precisamente en tren hay que seguir la misma línea R2-sur que lleva hasta Garraf y Sitges, siendo la siguiente parada tras estas dos si vamos desde Barcelona. Está en zona 4 de ambas redes de transporte, la de TMB y la de cercanías de Renfe. Como dije para Sitges, en coche hay que soportar las curvas de la carretera convencional o el caro peaje de la autopista.

Dos de los ejemplares de trenes más modernos del museo del ferrocarril de Vilanova i la Geltrú