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sábado, 2 de agosto de 2014

La capital universitaria belga: LOVAINA

Cuando me encapriché de escribir una entrada sobre Bélgica podría haberlo hecho de cualquiera de sus cuatro ciudades turísticas por excelencia, que he tenido la suerte de visitar: Bruselas, Brujas, Gante y Amberes... pero como he querido enfocar el blog a sitios alternativos (aunque realmente acabo escribiendo sobre lo que me da la gana, no me pongo normas) y porque simplemente me apetece, escribiré sobre la que yo pondría como la quinta ciudad más interesante de Bélgica: Lovaina. Algún día escribiré sobre las demás.

Ayuntamiento de Lovaina, profusamente decorado
Lovaina (Leuven en flamenco y holandés, Louvain en francés, y en inglés en cualquiera de las dos) es una pequeña ciudad de Flandes, con unos 100.000 habitantes, ubicada a tan solo 25 kilómetros de Bruselas yendo hacia el este. Es la capital de la provincia del Brabante Flamenco, que rodea Bruselas y que es una parte de la antigua provincia de Brabante, dividida en dos de acuerdo con las dos comunidades lingüísticas de Bélgica: la valona, de habla francesa, y la flamenca.

Esta ciudad vive por y para su universidad, que presume de ser la universidad católica más antigua de Europa, fundada en 1425. Con más de 25.000 personas viviendo en la ciudad por ella, entre estudiantes, profesores, investigadores y colaboradores, no sorprende el ambiente juvenil que se respira en Lovaina. Y eso que no toda la universidad está allí... los conflictos entre la comunidad de habla flamenca y la de habla francesa provocaron que se creara un nuevo campus en la ciudad de "Lovaina la Nueva", creada a propósito para la universidad, a pocos kilómetros al sur, ya en tierra de habla francesa, en 1968. Tanto este hecho, como la división del Brabante de la que hablé antes, muestran la tensión actual en una Bélgica dividida en dos mitades casi iguales en tamaño y población, con dos idiomas muy distintos y con claros deseos (especialmente en Flandes a día de hoy) de escisión, con una capital oficialmente bilingüe que a duras penas puede mantener la cohesión.

Biblioteca de la universidad de Lovaina, reconstruida tras la II guerra mundial
Volviendo a Lovaina, bien podemos comenzar la visita por la universidad, cuyo edificio más destacable es la biblioteca, destruida durante ambas guerras mundiales (especialmente la primera) pero reconstruida tras ambas contiendas con el dinero aportado por los aliados y el exigido a los alemanes como compensación. Hoy la biblioteca se ubica en una enorme plaza en la que me llamó la atención la peculiar escultura de una mosca atravesada por un alfiler...

Pero el edificio más singular y espectacular de Lovaina es su ayuntamiento. Esta maravilla, toda una "filigrana en piedra", tiene un claro aire flamenco y fue construida en estilo gótico de Brabante, en la segunda mitad del siglo XV. Puede ser visitada por dentro, y la visita se ofrece en varios idiomas.
La plaza en la que se ubica difícilmente puede ser más monumental, ya que aparte de un conjunto de edificios flamencos, tiene al otro lado la iglesia de san Pedro, de la misma época. Este edificio, más austero en decoración que el ayuntamiento, también merece una visita por dentro, para ver el delicado arco gótico que separa el coro del resto de la nave central.

Tafelrond, otro de los edificios de la plaza del ayuntamiento
El arquitecto del ayuntamiento, Mathieu de Layens, también tuvo tiempo para dejar su huella en otro edificio de la plaza, el Tafelrond (que significa "mesa redonda"), ubicado junto al ayuntamiento, a mano izquierda. Hoy es la sede de un banco.

Apenas nos tenemos que desplazar unas decenas de metros para llegar a la que algunos denominan "la barra de bar más grande del mundo". La plaza Oude, es famosa por su multitud de bares y restaurantes, que pueblan los bajos de una plaza ya hermosa de por sí, homogénea por sus edificios históricos de estilo flamenco. Ni que decir tiene que esta plaza es muy frecuentada por los universitarios de la ciudad y un lugar ideal para disfrutar de una terraza en la época veraniega.

Lovaina tiene un pequeño "beginhjof", traducido al español como "beguinaje", al sur del centro de la ciudad. Un beguinaje es una especie de monasterio al estilo de Flandes; allí en lugar de tener un gran edificio completo  (monasterio) las monjas se hicieron construir viviendas separadas estructuradas en torno a un patio central, normalmente con césped, a veces un pequeño estanque, canales etc. de tal modo que constituían pequeños conjuntos cerrados dentro de las ciudades... una especie de pueblecito dentro del casco antiguo de la ciudad.
Existen beguinajes en Flandes y en los Países Bajos. El beguinaje más conocido probablemente sea el de Brujas, aunque el de Lovaina es probablemente de los más destacables del país, recorrido por sus canales y que se puede patear sin apenas turistas. Ambos, junto a otros 11 ubicados en el resto de Flandes, son patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Las viviendas, de los siglos XV al XVIII, hoy se utilizan como alojamiento para universitarios.

Edificios de la plaza Oude, considerada por algunos "la barra de bar más larga del mundo"
Algo más alejado del centro de la ciudad, pero perfectamente accesible a pie, se encuentra el vasto territorio del castillo de Van Arenberg, de estilo gótico-renacentista. Sus más de 100 hectáreas sirven como lugar de esparcimiento, y el inmueble en la actualidad se utiliza como una más de las dependencias de la universidad.


CÓMO LLEGAR


Las pequeñas distancias entre ciudades existentes en Bélgica hacen que Lovaina sea perfectamente visitable sin necesidad de dormir allí. No lo digo porque no tenga oferta de alojamiento, sino por hablar de esa posibilidad, más fácil aquí que en casi cualquier otro país; por haber dormido en casa de un amigo, no puedo hablar ni bien ni mal de ningún alojamiento en la población.

Lovaina se encuentra a apenas 25 kms. de Bruselas, y numerosos trenes la unen con la capital belga. También tiene buena conexión ferroviaria con Malinas, la capital religiosa del país (a otros 25 kms.) y con Amberes, la capital portuaria belga (uno 50 kms.). Un día es suficiente para disfrutarla dignamente.

Para moverse con los trenes belgas, el billete "go pass" puede ser una excelente opción. Es un billete multipersonal que permite coger 10 trenes cualquiera (a excepción de alta velocidad) entre dos ciudades belgas, a precios populares (en 2010 ese billete costó 50€ para menores de 26 años y algo más de 70€ para el resto). Yo lo usé y lo recomiendo: más información aquí.

Castillo de Van Arenberg, que hoy forma parte de la universidad

lunes, 20 de mayo de 2013

Capital multiétnica: SARAJEVO

Vista nocturna de la biblioteca nacional, edificio símbolo de Sarajevo y de la guerra de Bosnia, que luce reconstruida por fuera junto al río Miljacka
Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, para muchos es un símbolo de guerra. Y va a ser difícil que se quite ese estereotipo de ciudad protagonista de varios conflictos bélicos... pero eso no hace de Sarajevo una ciudad menos interesante, sino más bien al contrario; ver en un ambiente más amable los lugares que han protagonizado algunos de los momentos clave de la historia del s. XX, como pasa (de otro modo, eso sí) por ejemplo, con Berlín, le da un interés histórico a su visita que debo confesar que me encantó. Al igual que sentí en Berlín, es una ciudad más interesante que estéticamente bonita, con su multiculturalidad y su historia (aparte de su comida) como sus grandes puntos fuertes, por lo que la recomiendo plenamente.

El último censo hecho en la ciudad (1991, justo antes de la guerra) le otorga poco más de 400.000 habitantes, aunque estoy convencido de que esa cifra es muy inferior a la actual. Al menos al entrar a la ciudad en coche, los grandes bloques residenciales de las afueras y el tamaño de la ciudad de oeste a este me hicieron pensar que esa cifra se queda corta en la actualidad.

Puente Latino, escenario del atentado que en 1914 dio comienzo a la I Guerra Mundial
Sarajevo se sitúa cerca del centro geográfico del país triangular del que es capital. Como la mayor parte de Bosnia y Herzegovina y como pasa también en Mostar, el relieve montañoso es protagonista y la ciudad está rodeada de colinas y montañas, algunas de ellas ya colonizadas por viviendas. Esta situación hace que la diferencia de altura entre algunos barrios y la parte baja de la ciudad sea de más de 150 metros de altura. Junto al pequeño río Miljacka se aglutina el centro de la ciudad y sus lugares de mayor interés, que con algo más de 500 metros de altura sobre el nivel del mar, hacen de Sarajevo una de las capitales europeas más altas. De hecho, Madrid es de las pocas que la supera en altura, aunque la ubicación más al norte de Sarajevo hace que nieve más allí y que sea una ciudad en general más fría, alejada del clima mediterráneo de la costa croata o de la capital herzegovina de Mostar.

HISTORIA


Antes de que muchas ciudades de Europa Occidental se volvieran cosmopolitas con la reciente llegada de inmigrantes, Sarajevo ya podía presumir de un carácter multiétnico que le da un encanto especial pero que también ha sido fuente de conflictos.

La fuente Sebilj y la mezquita Baščaršija, en el barrio del mismo nombre, de marcado carácter otomano
Al contrario que Mostar, Sarajevo existía antes de la llegada del imperio otomano, aunque no pasaba de ser una pequeña ciudadela eslava. Conquistada por los turcos en 1429, adquirió importancia en los siglos posteriores y llegó a ser la segunda mayor ciudad del imperio y de la península balcánica, solamente tras Estambul. Con el imperio otomano en declive, en 1878 pasó a formar parte del imperio austro-húngaro, lo que otorgó a la ciudad una nueva época dorada que le llevó a ser la primera ciudad europea y segunda del mundo en tener servicio de tranvía, tras San Francisco, ya que se probó en Sarajevo antes de ser instalado en Viena.

Con la llegada del s.XX empezó a destilarse un sentimiento romántico y nacionalista que se forjó, entre otros, en el imperio austro-húngaro, cuyo territorio abarcaba lo que hoy son más de 10 países. Representante de ese sentimiento fue Gavrilo Princip, que colocó a Sarajevo como ciudad en la que comenzó la I Guerra Mundial, ya que asesinando en 1914 al príncipe Francisco Fernando de Austria, heredero al trono, en el puente latino de la ciudad balcánica, encendió la mecha que llevaría a buena parte de Europa a una sangrienta guerra durante los 4 años posteriores. Aunque Sarajevo se asocie a este conflicto, aparte del atentado tuvo la suerte de no sufrir grandes daños. La guerra desintegró el imperio austro-húngaro, y provocó, entre otros, la creación del reino de Yugoslavia. Lo que de algún modo, dio lo que querían a los que perpetraron el atentado.

Iglesia ortodoxa serbia, y delante de ella el monumento a la multiculturalidad, insignia de Sarajevo y de Bosnia y Herzegovina
Víctima de bombardeos durante la II Guerra Mundial, a su fin pasó a ser la capital de la república de Bosnia Herzegovina, integrada dentro de la república federal de Yugoslavia. No obstante es sin lugar a dudas la más reciente guerra de Bosnia la que más protagonismo dio a la ciudad y la hizo sufrir hasta el extremo. Todo empezó cuando, en plena caída del comunismo en Europa, en febrero de 1992 Bosnia y Herzegovina votan en referéndum independizarse de la antigua Yugoslavia. Ese referéndum fue boicoteado por los serbobosnios (ciudadanos serbios residentes en territorio de Bosnia y Herzegovina) que tras el "SÍ" del pueblo mayoritariamente musulmán se valieron de las armas para conseguir sus objetivos, que no eran otros que evitar la desintegración de Yugoslavia, o en su defecto formar una gran Serbia cogiendo el máximo territorio bosnio o al menos formar una república serbobosnia en los territorios de mayoría étnica serbia.

Como medida de presión el ejército serbobosnio (con el apoyo del ejército serbio) sitió Sarajevo en lo que probablemente sea el mayor asedio de la historia reciente, ya que se prolongó entre abril de 1992 y febrero de 1996, casi 4 años, en los que el tráfico de personas, víveres o material de primera necesidad como medicamentos estuvo bloqueado entre Sarajevo y el resto del mundo. Se cortaron los servicios de electricidad, agua y calefacción. Durante ese tiempo, se calcula que fallecieron por la guerra 11.000 personas de Sarajevo, y más de 50.000 resultaron heridas, siendo un 85% de ellas civiles, en buena parte debido a que decenas de francotiradores serbobosnios hicieron de cualquier civil que vieran por la calle un objetivo al que disparar.

Escena cotidiana urbana en Sarajevo; una partida de ajedrez frente a la iglesia ortodoxa
Heróicamente, Sarajevo resistió ese asedio y consiguió, en cierta medida, los objetivos políticos que el referéndum había marcado. Bosnia y Herzegovina, un país más pobre y militarmente mucho menos poderoso que Croacia o Serbia, pudo defenderse y sobrevivir, aunque también ha tenido que ceder... la república Sprska, que abarca el 49% del territorio y el 35% de la población de la actual BiH es una entidad autónoma de mayoría serbobosnia que abarca el norte y el este del país, con capital en Sarajevo aunque en la práctica las sedes de gobierno están en Banja Luka, al oeste del país, que es la segunda ciudad más grande del mismo. El resto del país es la Federación de Bosnia y Herzegovina, de mayoría étnica musulmana. Una división entre los dos bandos de la guerra, que muestra el parche que se adoptó como acuerdo y que espero que no provoque que se reabran las heridas que de forma muy lenta van cicatrizando. No visité ninguna población de la república Srpska pero hice más de 200 kms. en coche por su territorio y me sorprendió no ver ni una sola bandera de Bosnia-Herzegovina pero sí muchas de Srpska, que coincide con la serbia, lo cual deja claro que se sienten de un país que no es el suyo...

SARAJEVO HOY


Durante ese sitio que sufrió la ciudad algunos de sus edificios fueron bombardeados o totalmente destruidos, destacando entre todos ellos la biblioteca nacional, que también hacía las veces de ayuntamiento. Sin embargo, Sarajevo ha recibido ayuda de numerosos países para reconstruir todo lo que la barbarie bélica destruyó, y la imagen que ofrece hoy es la de una ciudad que no puede olvidar la guerra pero que mayormente ha convertido las cenizas en edificios de nueva orden. La biblioteca está acabada por fuera y se estima que se pueda reabrir al público por dentro en 2014. Otros edificios han sido totalmente reconstruidos y lucen más hermosos que nunca... intentando devolver a Sarajevo el prestigio que nunca debió haber perdido, ése menos conocido pero que le llevó, por ejemplo, a ser sede olímpica de invierno en 1984.

Tienda en el Morica Han, el antiguo hostal de caravanas de Sarajevo
Por detrás de la biblioteca-ayuntamiento comienza la parte más antigua de la ciudad, el barrio turco, llamado  "Baščaršija", lleno de edificios de poca altura, hecho en parte con madera, que tiene un marcado carácter asiático. En este barrio reinan las tiendas de artesanos, los restaurantes donde sirven deliciosa comida bosnia y sus edificios más altos son los minaretes de las mezquitas. Tenemos a la que da nombre al barrio (o el barrio se lo ha dado a ella), y a la Gazi-Husrev Beq, la mezquita más grande del país, considerada también una de las más interesantes muestras de arte islámico de todos los Balcanes. Es visitable de forma gratuita de 9 a 11 de la mañana, y no es necesario ni quitarse los zapatos para verla. Una pequeña plaza en el extremo del barrio tiene una fuente ornamental, la "Sebilj", que es el símbolo del mismo y otro de las fotos más típicas de la ciudad. Algo menos conocida pero con el mismo sabor otomano es el "Morica Han", el hostal de caravanas o caravasar reconvertido en plaza donde los cafés y los artesanos de alfombras conviven con el viejo edificio.

Lo sorprendente de Sarajevo es la facilidad que tiene para transportarte a otro mundo con solo recorrer unos metros... y es lo que pasa cuando sin salir de una calle, la Ferhadija, pasas del barrio turco al barrio austriaco, pasas del ambiente de una ciudad turca a una calle puramente vienesa... los edificios pasan a ser más altos, el blanco de los edificios encalados y el negro de la madera son sustituidos por el verde pistacho, el rosa o el amarillo de una ciudad del imperio austro-húngaro. Es aquí donde apenas 200 metros después de salir de una mezquita te cruzas una iglesia ortodoxa y otra católica, sabiendo que la sinagoga más cercana tampoco queda en absoluto lejos. Y todo bien restaurado. Y es frente a la iglesia ortodoxa donde ves una de las escenas urbanas más curiosas, un tablero de ajedrez enorme en el que juegan unos pocos y curiosean muchos más, tanto sarajevitas como turistas.

Academia de arte de Sarajevo, reconstruida con la ayuda de Austria, junto al río Miljacka
Volvemos a la orilla del río Miljacka, porque junto a él se agrupan más edificios interesantes si nos vamos desde la biblioteca hacia el oeste. Teatro nacional, universidad, la academia de arte de la ciudad (con un aire que me recordó, salvando las distancias, a un parlamento húngaro en miniatura), la sinagoga... que además son accesibles en tranvía, cuyo viaje en sus vetustas sillas es ya una experiencia peculiar en esta ciudad y una alternativa a la pequeña caminata desde la biblioteca. A medio camino entre ambos queda el famoso puente Latino, escenario del atentado de 1914 que comenzó la I Guerra Mundial. Se indica con una placa el lugar desde el que disparó Gavrilo Princip, y en esa misma esquina se ha ubicado un pequeño museo que retrata la historia de finales del s. XIX y principios del XX que explica que se sucediera ese trágico suceso.

Volviendo hacia la biblioteca podemos alejarnos un poco del Miljacka, en su otra orilla y visitar la iglesia franciscana de San Antonio de Padua, de vistoso color rojo, y junto a ella la fábrica de cerveza Sarajevska Pivara, que fue clave durante la guerra por tener en su recinto un manantial que sació la sed de Sarajevo durante el asedio.

Y aquí acabo mi visita a la ciudad. Me consta que con tanta colina y montaña en sus alrededores hay varios miradores para disfrutar de las vistas que una ciudad como Sarajevo ofrece, pero no pude visitar ninguno... pero a cambio nos las ingeniamos para visitar un lugar único, cargado de historia, ya fuera de los límites de la ciudad... el túnel de la esperanza. Pero eso será materia para otra entrada...

Biblioteca nacional - Ayuntamiento de Sarajevo, esta vez de día


INFORMACIÓN PRÁCTICA


Nosotros encontramos a través de Booking un alojamiento en un apartamento donde residía una familia sarajevita que alquila dos habitaciones, con baño compartido, muy recomendables por su situación céntrica, pegando a la biblioteca, y lo bien equipadas que están. El lado malo es que aparcar gratuitamente en esa zona es casi imposible y el parking en el que aparcamos tampoco es mucho más barato que el de un país de Europa occidental (10€ por día). Pero lo recomiendo, sus anfitriones fueron muy amables y la información que nos dieron muy útil: "Apartments Baščaršija Live". 

Para llegar a Sarajevo nosotros fuimos en coche, y para los que lo hagan así recordarles que están en un país mucho más pobre que España y con un perfil montañoso que dificulta mucho las comunicaciones... por lo que los desplazamientos en coche son algo más lentos que en España. A cambio el paisaje es impresionante, y yendo de Mostar a Sarajevo se pasa por lugares de postal, especialmente la primera mitad, siempre junto al río Neretva.

Para llegar con transporte público, decir que Sarajevo está conectada con vetustos y lentos trenes con Mostar y otras ciudades de la antigua Yugoslavia como Belgrado. También cuenta con un aeropuerto internacional donde, eso sí, no se sabe lo que son las compañías de bajo coste.

Nuestra habitación en Sarajevo; el Apartments Bascarsija Live

miércoles, 30 de enero de 2013

La ciudad de las coronaciones: ¡REIMS!

A todo aquel que haya jugado al "Age of Empires" le sonará Reims... sí, en la campaña de Juana de Arco, un episodio importante es en el que se corona al rey Carlos VII en la catedral de Reims, ciudad ocupada por los borgoñones, en una Francia en buena medida conquistada por los ingleses y sus aliados de Borgoña. Y es que hoy visitamos una ciudad histórica, llamada la "ciudad de las coronaciones" o "la ciudad de los reyes", debido a que durante algo más de 1000 años, desde 816 hasta 1825, varias decenas de reyes de Francia han sido coronados en su catedral, una de las más impresionantes de Europa.

Fachada principal de la hermosa catedral de Reims
Reims (pronunciado en francés como algo parecido a "Rans", haciendo una "r" francesa, por supuesto), es la ciudad más poblada de la región de Champaña-Árdenas, ubicada al este de París. Con poco menos de 200.000 habitantes, sin embargo no es ni capital de su departamento ni de la región, privilegio que tiene la ciudad, mucho más pequeña, de Châlons-en-Champagne. Reims está ubicado a unos 130 kilómetros de París, en el cruce del eje que une la capital francesa con Lorena, Estrasburgo y el suroeste de Alemania, con el que une el mar del Norte y el Mediterráneo, de noroeste a sureste de Francia.

PATRIMONIO


Reims, como muchas otras ciudades del norte de Francia, es una ciudad elegante, pulcra y con unos edificios característicamente franceses. Dejada la estación de tren lo primero que nos encontramos es la "porte de Mars" (puerta de Marte, aunque también significa "marzo"), un vestigio romano que nos recuerda lo antiguo de esta ciudad. Construido en el s. III de nuestra era, se considera uno de los mayores arcos del mundo romano conservados en la actualidad. Muy cercano a él, un gran monumento recuerda a las víctimas caídas en la primera guerra mundial, debido a que Reims sufrió mucho durante aquella contienda, librándose alguna de las batallas más importantes de la misma en sus proximidades.

La "puerta de Marte", vestigio romano de Reims
Si seguimos caminando se irán sucediendo las plazas, recorridas en ocasiones por las recientemente estrenadas líneas de tranvía (cuando fui en verano de 2011, acababan de inaugurarlas), como la del ayuntamiento, soberbio edificio de gusto francés construido en el s. XVII y reconstruido tras las heridas de la primera guerra mundial, que puede presumir de reunir el mayor conjunto de banderas francesas que yo nunca he visto junto :) Seguimos caminando para llegar a la "place royale" (plaza real), armónico conjunto de edificios del s. XVIII (construido prácticamente a la vez que la plaza Stanislas de Nancy) que reune la sub-prefectura con una escultura de Luis XV, rey de Francia durante la construcción. Desde esta plaza ya se empieza a dejar ver el que es el edificio más famoso y singular de la ciudad...

Y es que si se dice que "todos los caminos van a Roma", en Reims podríamos decir que todos los visitantes acaban dirigiéndose a su catedral. Aparte del lugar de la coronación de numerosos reyes franceses, estamos ante una obra maestra del gótico, una de las catedrales más incomensurables de Francia y que, a mi juicio, está muy por encima a todos los niveles de la catedral de Notre Dame de París. De hecho, entre las catedrales más hermosas de Francia, según sus propios habitantes, estarían Amiens, Chartres, Estrasburgo y Reims, quizá con permiso de Burdeos, y no París, ¡¡pero París es París!! El caso es que la catedral de Reims es de un gótico puro que sorprende, ya que se comenzó en 1211 (recuerdo que se celebraba el octavo centenario cuando estuve allí con un espectáculo de luz que no pude ver) y fue acabada, al menos su parte principal, solamente 64 años después. Esta catedral sorprende también por sus más de 2000 estatuas, que muestran desde reyes a ángeles, siendo la que quizá sea la más famosa un ángel sonriente que recibe al visitante en la parte baja de la entrada al templo.

Interior de la catedral de Reims
Por dentro el encanto de la catedral continua. Las estatuillas presiden la parte interior de la puerta principal, y los enormes rosetones la llenan de color. Las vidrieras, que van del s. XII al XX, ocupan buena parte de sus paredes, con tonalidades diversas, destacando los tonos azulados.

Es posible visitar la parte alta de la catedral, con una visita guiada, lo cual nos permitirá acercarnos a parte de su conjunto de estatuas y tener una perspectiva distinta del templo y del resto de la ciudad. En un patio se pueden ver las esculturas de algunos de los reyes y llama la atención su gigantesco tamaño, que no parece tan grande visto desde abajo.

Ayuntamiento de Reims
Pero la catedral es solo uno de los tres edificios "patrimonio de la humanidad" de Reims. El segundo se ubica junto a ella: el palacio de Tau es un palacio episcopal que se ha ubicado en ese lugar desde el siglo V, aunque el edificio actual es del s. XVII. Se le llama así por su forma de "T" ("Tau" en griego), y se utilizó como residencia de los reyes que iban a ser coronados o que acababan de hacerlo los días previos y/o posteriores a la ceremonia. Hoy el edificio se puede visitar por dentro y expone el tesoro del conjunto catedralicio.

El tercer edificio es la basílica de Saint Rémy, que como contrapunto a la catedral es de estilo románico, y se ubica en el lugar en el que ha existido una iglesia desde el s. VI, aunque el templo actual es del s. XI. Llama la atención su tamaño para una iglesia de estilo románico y con esa antigüedad. Como los edificios anteriores, sufrió mucho en la primera guerra mundial y tuvo que ser parcialmente reconstruido. La basílica está dedicada a San Remigio, santo francés que bautizó a Clovis, primer rey franco, convirtiéndolo al cristianismo, siendo por ello uno de los grandes precursores de esta religión en Francia. Para llegar a la iglesia habrá que alejarse 1,5 kilómetros de la catedral, yendo hacia el sur, porque la basílica no está ya en lo que podríamos definir como casco antiguo de Reims.

Basílica de Saint Remy, de estilo románico, que también es patrimonio mundial
Otros lugares destacables serían la sinagoga, la moderna basílica de Santa Clotilde o la encantadora plaza de Erlon, presidida por una escultura dorada de la victoria alada.

CIUDAD DE CHAMPÁN


Reims está en la tierra del champán
La visita a Reims puede terminar acercándose a disfrutar de su oro líquido, el mundialmente famoso "champán", que en francés se llama "champagne", como la región. Esta bebida, que aunque conocida por los romanos fue "reinventada" en el s. XVII tal y como la conocemos hoy, es una de las culpables del elevado nivel de vida que hoy puede permitirse la región, uno de los más altos de Francia (excluyendo París).
Las referencias al champán me parecieron menos frecuentes de lo que esperaba en la ciudad, algo que quizá se deba a que no es la capital del champán, privilegio que se suele otorgar a Épernay, unos 30 kilómetros al sur. No obstante, para los interesados, y aunque es algo que yo no hice, me consta que varias bodegas de los alrededores ofrecen visitas a sus instalaciones y catas, y sino siempre se puede acercar uno a la localidad mencionada anteriormente. Como curiosidad, decir que comí en casa de la familia de una muy buena amiga de mi pareja, y que allí mojan una especie de bizcochitos rosas en el champán... jamás me habría imaginado que una bebida con tanto "glamour" como el champán se usara para mojar un bizcocho como hago yo con la leche a la hora de desayunar (parece que se le llama a ese pastelito "biscuit rose de Reims").

CÓMO LLEGAR


Debido a su cercanía a París y a la existencia de trenes TGV (el "AVE" francés) de la vía "Este-europea" que la comunican con la capital francesa, Reims se ha convertido en una habitual excursión de un día desde allí. Con antelación no es difícil conseguir billetes de tren a 17€ (solo ida) o menos desde París o Estrasburgo, estando la primera a apenas 45 minutos y la segunda a hora y media. Existen dos estaciones de tren, una la "tradicional", en el centro de la ciudad, y la otra la que se ha hecho recientemente sobre las mismas vías del TGV, a unos 10 kms. del centro de la ciudad (llamada "Champagne-Ardennes TGV") y que es la última parada de una de las dos líneas de tranvía, por lo que se puede ir de una a la otra en este medio de transporte. Existen conexiones a otras ciudades francesas como Lille, Nantes o Rennes, rodeando París, aparte de la estación de TGV de Lorena, entre Metz y Nancy.

A nivel de carreteras, dos importantes autopistas pasan junto a ella, la autopista de los ingleses (A-26), que une Calais, junto al canal de la mancha, con Troyes, al sur de Champaña, y desde ahí se dirige hasta el mediterráneo a través de otras vías; y la autopista del este (A-4), que une París con Metz y Estrasburgo.

Esculturas de reyes en la azotea de la catedral

miércoles, 23 de enero de 2013

Pasión balcánica, belleza austriaca: NOVI SAD

Cambiamos de tercio para visitar un lugar diferente, en un país que no es precisamente conocido por su atractivo turístico... pero en esta vieja Europa no siempre todo es lo que parece, y también Serbia esconde lugares dignos de visita como éste, una más que grata sorpresa a orillas del Danubio.

Catedral católica de Novi Sad, con sus tejas de colores, frente al monumento a Svetozar Miletic


INFORMACIÓN GENERAL


Novi Sad es la capital de Voivodina, una provincia autónoma situada al norte de Serbia, teniendo frontera con vecinos tan distintos como Hungría, Rumanía o Croacia. Está tan solo a 80 kilómetros de Belgrado, y frente al bullicio y las multitudes de la desbordante capital serbia, para lo bueno y para lo malo, Novi Sad representa una alternativa más tranquila, con más encanto y con un innegable carácter centroeuropeo. Además ha tenido la suerte de salir algo más indemne de los últimos conflictos bélicos que han asolado a este país de la antigua Yugoslavia.

Con unos 300.000 habitantes, Novi Sad (que significa "nuevo asiento" o "nuevo jardín") es la tercera ciudad más grande de Serbia, segunda si no consideramos Kosovo parte de Serbia, región que, como muchos sabréis, está todavía hoy en disputa, y que algunos países consideran parte de Serbia y otros un país independiente. Aunque lejos de los 2.000.000 millones de Belgrado, culturalmente y económica es una ciudad de suma importancia en el país, y a nivel turístico, es probablemente la población que más potencial tenga en Serbia ahora que se va quitando el estigma de "país en guerra" que arrastra por los conflictos bélicos de los 90.

Edificios de colores presentes en cada calle del centro de Novi Sad

PATRIMONIO


Lo primero que se percibe al llegar a Novi Sad es su pasado dentro del imperio austriaco. La paleta de colores de su caserío y de muchos de sus edificios más destacados es evidente, y me sentí como en otros países centroeuropeos como Hungría, Rumanía o incluso Polonia. El casco antiguo es bastante compacto y peatonal, por lo que pasear por sus calles es una delicia.

Resulta sencillo dirigirse a la plaza de la libertad, donde se encuentra el ayuntamiento a un lado, y la catedral católica al otro. Esta moderna catedral, que data de finales del siglo XIX, sirve a la comunidad católica de la ciudad, la minoría religiosa más importante en esta ciudad mayoritariamente ortodoxa (los católicos no llegan al 10% de la población). Sus vistosos colores amarillo y blanco me cautivaron, y tiene una torre que probablemente sea la más alta de la ciudad (o al menos de su casco antiguo), coronada con unas tejas de colores que le dan un aire original. Entre ella y el ayuntamiento hay una imponente escultura de un político de la ciudad: Svetozar Miletic.

Ayuntamiento de Novi Sad
Paseando por las calles del centro llegaremos a la catedral y al palacio episcopal ortodoxos. La catedral, de mediados del siglo XIX y construida en el mismo lugar en el que existió otra iglesia ortodoxa con anterioridad, tiene un campanario con un reloj en cada una de sus cuatro caras. El interior destaca por su impresionante iconostasio, con numerosos iconos, característicos de la iglesia ortodoxa. El palacio episcopal, muy cercano, preside una pequeña plaza donde se cruzan sendas calles peatonales. Su aspecto, a pesar de ser propio de la zona, tiene una pequeña reminiscencia de estilo hispano-morisco.

Cercana al centro, aunque ya fuera de la zona peatonal, podemos encontrar la sinagoga, de principio del siglo XIX, que es testigo de la importancia que tuvo el colectivo judío en la ciudad durante muchos años. Hoy día, como en la mayor parte de Europa, no quedan apenas judíos en la ciudad, siendo la segunda guerra mundial y la creación del estado de Israel los momentos históricos en que abandonaron Novi Sad.

Impresionante iconostasio de la catedral ortodoxa de la ciudad
Terminamos la visita al centro con un palacio civil, moderno, pero que llama la atención por su estilo y su color verde: el palacio Menrat.

La visita a Novi Sad, sin embargo, no termina aquí, porque un importante pedazo del legado de la ciudad está al otro lado del Danubio. Un Danubio que, por cierto, se volvió infranqueable durante los bombardeos de 1999, ya que la OTAN bombardeó y destruyó, al menos parcialmente, los tres puentes que lo cruzan en la ciudad. Recuerdo que pude ver los pilares incomunicados de lo que quizá fue un puente que no ha sido reconstruido.

Fortaleza de Petrovaradin, vista desde el puente que la une al resto de Novi Sad
Siguiendo con el río, gigantesco ya en este punto (aún más ancho y caudaloso que en Budapest, que ya es decir), decir que separa Novi Sad de la fortaleza de Petrovaradin, ubicada en un promontorio junto al otro lado del río. Originaria del arquitecto francés Vauban, se construyó poco después de la victoria definitiva contra los turcos que devolvió a la ciudad definitivamente a manos cristianas, en 1716. Se la consideraba tan segura que los Habsburgo llevaron las joyas de la corona hasta allí durante la amenaza napoleónica. En ella se pueden visitar las galería subterráneas (no daré más datos porque yo no las visité), una inmensa terraza con vistas sobre el río y Novi Sad, o un reloj con las agujas cambiadas, siendo la más larga la de las horas, para facilitar a los barqueros el ver la hora desde el río.


CÓMO LLEGAR


Las infraestructuras ferroviarias serbias son bastante modestas, por lo que ir en transporte público es muy lento comparado con Europa Occidental. A pesar de no recordar problemas orográficos, ya que el terreno es bastante llano, necesité dos horas para ir en tren de Belgrado a Novi Sad, que distan solamente 80 kilómetros. Novi Sad está en la ruta que une Belgrado y Budapest, por lo que también existe la posibilidad de llegar desde la capital húngara, aunque el trayecto me imagino que llevará al menos 4 horas. No he ido en coche pero los mapas indican que una autovía conecta Novi Sad con Belgrado y con la frontera húngara, por lo que ir en coche sería una alternativa más rápida que coger el tren, si os apetece pasear por esta ciudad que late con fuerza en el corazón de Europa.

Palacio episcopal

sábado, 29 de diciembre de 2012

DIEZ planes interesantes para hacer GRATIS en BARCELONA (I)

Salón de Ciento / Saló de Cent, la histórica sala en la que se decidía y decide el futuro de Barcelona
Como ya dije en mi resumen sobre qué visitar en un primer acercamiento a Barcelona, los precios de las entradas a muchos edificios son un tanto prohibitivos, por lo que tanto viviendo aquí como estando de visita, se antoja como buena idea el descubrir sitios alternativos (o no tanto) que son gratuitos y que sin embargo son también más que interesantes. Tengo 10 ideas que he recopilado y disfrutado y que quiero compartir con vosotros. En esta entrada os pondré la primera mitad:

1.- PALACIO DE LA GENERALITAT

El palau de la Generalitat de Cataluña, ubicado en la plaza de Sant Jaume, ha dirigido el porvenir de Cataluña desde hace siglos, no sin ciertas interrupciones. Sin embargo, este lugar figura en un segundo plano en esta ciudad llena de alicientes.

Patio del palacio de la Generalitat, con naranjos
No obstante, recomiendo su visita porque además de ser gratis, se nos da guiada, se puede elegir hasta en 4 idiomas (catalán, castellano, inglés y francés), y resulta ser muy interesante por lo bonito que es el palacio y porque se muestran las salas que se usan en el día a día en el mismo, y que nos pueden resultar familiares por haber visto antes o después las mismas en televisión. Si encima os toca una guía maravillosa como la que me tocó a mí, pues mejor que mejor.

Se pueden concertar visitas al palacio en la web de la Generalitat, el segundo y cuarto fin de semana de cada mes, y se pueden elegir dos días, por orden de preferencia, para acudir. Ellos dicen comprometerse a responder un máximo de 72 horas después de hacer la petición. En mi caso fueron unas pocas más, por pedirlo en un día que no era laborable.

Ayuntamiento de Barcelona, patio principal del edificio

2.- AYUNTAMIENTO

El palacio del ayuntamiento, que parece enfrentado al de la Generalitat en la plaza de Sant Jaume, también se puede visitar de forma gratuita, y también merece la pena. En este caso hay que acudir al mismo, por la puerta de atrás, cualquier domingo de 10 a 13 horas, y la visita es libre o guiada (en caso de ser guiada creo que tenía un precio de 2€ y había, lógicamente, solo a ciertas horas y se podía recibir en catalán, castellano e inglés, pero hablo de memoria). La parte visitable, no muy grande, esconde sin embargo varias salas muy interesantes, destacando el "Saló de Cent" ("Salón de Ciento", en castellano), que es donde los consejeros de la ciudad, en época medieval, tomaban las decisiones que regían el futuro de la ciudad. No falta el mármol, ni las vidrieras de colores y las dos veces que he ido, he podido disfrutar del palacio sin que estuviera muy lleno de gente.

3.- PARQUES DE BARCELONA (GÜELL, CIUDADELA...)

ACTUALIZACIÓN: el parque Güell, como auguraba en esta entrada con la información publicada en los medios, finalmente pasó a ser de pago en octubre de 2013.

Entrada y acceso principal al parque Güell, que en principio dejará de ser gratis en otoño de 2013
El parque Güell es lo que queda del que fue un fracaso urbanístico de Gaudí y su mecenas, Eusebi Güell, que pretendían construir un conjunto de viviendas de lujo, diseñadas por el genial artista, en una colina alejada de lo que por aquel entonces era Barcelona. Todo estaba pensado para que fuera una urbanización exclusiva y de lo más completa: una entrada flanqueada por dos hermosas viviendas, una de las cuales serviría de casa del guardés; una gran plaza central, donde se encuentran los famosos bancos curvos y bajo la que se ubicaría el mercado; una escalinata de acceso muy elegante, protagonizada por un colorido lagarto; una colina coronada por una capilla, donde se encuentran las tres cruces hoy, etc. Pero a pesar del esfuerzo de Gaudí, tras un tiempo prudencial no se habían vendido más que dos viviendas de las sesenta con que contaba el proyecto.

Finalmente en 1922 el ayuntamiento decidió comprar el terreno y hacer de él un parque público, que debido a las vistas que ofrece de Barcelona y a las construcciones que en él se encuentran, es un lugar de visita obligada para todo el que quiera conocer la ciudad.

Pero hay vida en los parques barceloneses más allá del Güell, y hay un parque que merece otro capítulo especial, y éste es el de la Ciudadela ("parc de la Ciutadella" en catalán). En este caso no hay ninguna idea prevista para hacer de pago este pulmón de la ciudad, mucho más céntrico que el Güell, ya que se encuentra ubicado entre el barrio del Born, el arco de triunfo y la villa olímpica, cerca de la línea costera barcelonesa. Este parque está ubicado en los terrenos de la antigua fortaleza de la ciudad (de ahí su nombre), mandada construir por Felipe V, rey nada querido en Barcelona por la guerra de sucesión en la que la ciudad nunca le apoyó, a pesar de lo cual conseguiría derrotarla en 1714. Como ese recuerdo ingrato de aquella derrota no era de agrado de los barceloneses, la fortaleza se derribó en 1868, siendo la zona principal de la exposición universal de 1888 que la ciudad alojó. Algunos de los pabellones de aquella expo se mantienen, como el castillo de los tres dragones (hoy museo de zoología), y el parque también aloja el parlamento de Cataluña (en el antiguo arsenal de la ciudadela, uno de los pocos edificios que se mantienen de la antigua fortaleza) o el zoo. Además de eso, desde el punto de vista turístico, nos encontramos una llamativa escultura de un mamut que hace las delicias de muchos, y sobre todo una enorme y monumental fuente con una cuádriga dorada y leones que expulsan agua por sus bocas. No perdérsela.

Fuente del parque de la Ciudadela (parc de la Ciutadella)
Otros parques interesantes que conozco, por supuesto gratuitos, pueden ser los de la España Industrial y el de Joan Miró, ambos en las cercanías de la estación de Sants.

4.- MUSEOS EL DOMINGO POR LA TARDE

Teniendo como objetivo el difundir la cultura a todos los ciudadanos sin que lo económico sea un impedimento, los museos dependientes del ayuntamiento de Barcelona son gratuitos cada domingo desde las 15 horas hasta la hora de cierre (normalmente a las 20 horas, aunque hay excepciones, como los museos del palacio de Pedralbes, que cierra a las 18 horas). No están incluidos todos los museos de la ciudad, pero la lista es lo suficientemente larga e interesante como para pasar varias tardes entretenidos, destacando entre todos ellos el museo Picasso, protagonista de largas colas en esos días. Otros museos interesantes de la lista son el "Frèderic Marès", de escultura y de objetos diversos y curiosos de este gran coleccionista, o el de historia de Barcelona, que muestra desde los cimientos romanos del edificio en el que se aloja a toda la interesante historia de la Barcelona medieval. La lista completa la podéis ver aquí.

Museo "Frèderic Marès". Una de las salas de la galería del coleccionista
El primer domingo de mes, sumándose a otros edificios de la ciudad, muchos de estos museos ofrecen entrada gratuita no solo durante la tarde, sino todo el día, pero la información que tengo sobre esto es confusa y no puedo garantizar que ocurra en todos los museos.

5.- VISTA DE MONTJUIC DESDE UNA ANTIGUA PLAZA DE TOROS

"Las Arenas" es un moderno centro comercial ubicado en plena plaza de España. Lo que le hace realmente llamativo, es el estar ubicado en una antigua plaza de toros de la ciudad, con el mismo nombre. Al margen del interés que pueda tener para muchos ver el estilo neomudéjar del edificio, cuyo exterior se ha respetado y sigue pareciendo un ruedo para el toreo, la cúpula nos reserva una sorpresa. Y es que en ella se puede disfrutar de unas soberbias vistas de la plaza de España, a nuestros pies, de la subida a Montjuïc ligeramente más lejos, con el palacio y las fuentes en todo su esplendor, y si rodeamos la misma, podemos ver otras zonas de Barcelona, no igual de bien, eso sí... subir hasta esta cúpula es gratis si se hace por las escaleras mecánicas del interior del centro comercial, y hay que pagar (creo que es 1€) por coger el ascensor que hay en la calle, junto a la plaza de España. Aunque 1€ sea algo simbólico, yo no pagaría... :)

Vista de la plaza de España y de Montjuïc desde la cúpula de la plaza de toros de las Arenas
En poco tiempo os pondré la segunda mitad de estas ideas gratuitas para la ciudad condal.