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sábado, 29 de diciembre de 2012

DIEZ planes interesantes para hacer GRATIS en BARCELONA (I)

Salón de Ciento / Saló de Cent, la histórica sala en la que se decidía y decide el futuro de Barcelona
Como ya dije en mi resumen sobre qué visitar en un primer acercamiento a Barcelona, los precios de las entradas a muchos edificios son un tanto prohibitivos, por lo que tanto viviendo aquí como estando de visita, se antoja como buena idea el descubrir sitios alternativos (o no tanto) que son gratuitos y que sin embargo son también más que interesantes. Tengo 10 ideas que he recopilado y disfrutado y que quiero compartir con vosotros. En esta entrada os pondré la primera mitad:

1.- PALACIO DE LA GENERALITAT

El palau de la Generalitat de Cataluña, ubicado en la plaza de Sant Jaume, ha dirigido el porvenir de Cataluña desde hace siglos, no sin ciertas interrupciones. Sin embargo, este lugar figura en un segundo plano en esta ciudad llena de alicientes.

Patio del palacio de la Generalitat, con naranjos
No obstante, recomiendo su visita porque además de ser gratis, se nos da guiada, se puede elegir hasta en 4 idiomas (catalán, castellano, inglés y francés), y resulta ser muy interesante por lo bonito que es el palacio y porque se muestran las salas que se usan en el día a día en el mismo, y que nos pueden resultar familiares por haber visto antes o después las mismas en televisión. Si encima os toca una guía maravillosa como la que me tocó a mí, pues mejor que mejor.

Se pueden concertar visitas al palacio en la web de la Generalitat, el segundo y cuarto fin de semana de cada mes, y se pueden elegir dos días, por orden de preferencia, para acudir. Ellos dicen comprometerse a responder un máximo de 72 horas después de hacer la petición. En mi caso fueron unas pocas más, por pedirlo en un día que no era laborable.

Ayuntamiento de Barcelona, patio principal del edificio

2.- AYUNTAMIENTO

El palacio del ayuntamiento, que parece enfrentado al de la Generalitat en la plaza de Sant Jaume, también se puede visitar de forma gratuita, y también merece la pena. En este caso hay que acudir al mismo, por la puerta de atrás, cualquier domingo de 10 a 13 horas, y la visita es libre o guiada (en caso de ser guiada creo que tenía un precio de 2€ y había, lógicamente, solo a ciertas horas y se podía recibir en catalán, castellano e inglés, pero hablo de memoria). La parte visitable, no muy grande, esconde sin embargo varias salas muy interesantes, destacando el "Saló de Cent" ("Salón de Ciento", en castellano), que es donde los consejeros de la ciudad, en época medieval, tomaban las decisiones que regían el futuro de la ciudad. No falta el mármol, ni las vidrieras de colores y las dos veces que he ido, he podido disfrutar del palacio sin que estuviera muy lleno de gente.

3.- PARQUES DE BARCELONA (GÜELL, CIUDADELA...)

ACTUALIZACIÓN: el parque Güell, como auguraba en esta entrada con la información publicada en los medios, finalmente pasó a ser de pago en octubre de 2013.

Entrada y acceso principal al parque Güell, que en principio dejará de ser gratis en otoño de 2013
El parque Güell es lo que queda del que fue un fracaso urbanístico de Gaudí y su mecenas, Eusebi Güell, que pretendían construir un conjunto de viviendas de lujo, diseñadas por el genial artista, en una colina alejada de lo que por aquel entonces era Barcelona. Todo estaba pensado para que fuera una urbanización exclusiva y de lo más completa: una entrada flanqueada por dos hermosas viviendas, una de las cuales serviría de casa del guardés; una gran plaza central, donde se encuentran los famosos bancos curvos y bajo la que se ubicaría el mercado; una escalinata de acceso muy elegante, protagonizada por un colorido lagarto; una colina coronada por una capilla, donde se encuentran las tres cruces hoy, etc. Pero a pesar del esfuerzo de Gaudí, tras un tiempo prudencial no se habían vendido más que dos viviendas de las sesenta con que contaba el proyecto.

Finalmente en 1922 el ayuntamiento decidió comprar el terreno y hacer de él un parque público, que debido a las vistas que ofrece de Barcelona y a las construcciones que en él se encuentran, es un lugar de visita obligada para todo el que quiera conocer la ciudad.

Pero hay vida en los parques barceloneses más allá del Güell, y hay un parque que merece otro capítulo especial, y éste es el de la Ciudadela ("parc de la Ciutadella" en catalán). En este caso no hay ninguna idea prevista para hacer de pago este pulmón de la ciudad, mucho más céntrico que el Güell, ya que se encuentra ubicado entre el barrio del Born, el arco de triunfo y la villa olímpica, cerca de la línea costera barcelonesa. Este parque está ubicado en los terrenos de la antigua fortaleza de la ciudad (de ahí su nombre), mandada construir por Felipe V, rey nada querido en Barcelona por la guerra de sucesión en la que la ciudad nunca le apoyó, a pesar de lo cual conseguiría derrotarla en 1714. Como ese recuerdo ingrato de aquella derrota no era de agrado de los barceloneses, la fortaleza se derribó en 1868, siendo la zona principal de la exposición universal de 1888 que la ciudad alojó. Algunos de los pabellones de aquella expo se mantienen, como el castillo de los tres dragones (hoy museo de zoología), y el parque también aloja el parlamento de Cataluña (en el antiguo arsenal de la ciudadela, uno de los pocos edificios que se mantienen de la antigua fortaleza) o el zoo. Además de eso, desde el punto de vista turístico, nos encontramos una llamativa escultura de un mamut que hace las delicias de muchos, y sobre todo una enorme y monumental fuente con una cuádriga dorada y leones que expulsan agua por sus bocas. No perdérsela.

Fuente del parque de la Ciudadela (parc de la Ciutadella)
Otros parques interesantes que conozco, por supuesto gratuitos, pueden ser los de la España Industrial y el de Joan Miró, ambos en las cercanías de la estación de Sants.

4.- MUSEOS EL DOMINGO POR LA TARDE

Teniendo como objetivo el difundir la cultura a todos los ciudadanos sin que lo económico sea un impedimento, los museos dependientes del ayuntamiento de Barcelona son gratuitos cada domingo desde las 15 horas hasta la hora de cierre (normalmente a las 20 horas, aunque hay excepciones, como los museos del palacio de Pedralbes, que cierra a las 18 horas). No están incluidos todos los museos de la ciudad, pero la lista es lo suficientemente larga e interesante como para pasar varias tardes entretenidos, destacando entre todos ellos el museo Picasso, protagonista de largas colas en esos días. Otros museos interesantes de la lista son el "Frèderic Marès", de escultura y de objetos diversos y curiosos de este gran coleccionista, o el de historia de Barcelona, que muestra desde los cimientos romanos del edificio en el que se aloja a toda la interesante historia de la Barcelona medieval. La lista completa la podéis ver aquí.

Museo "Frèderic Marès". Una de las salas de la galería del coleccionista
El primer domingo de mes, sumándose a otros edificios de la ciudad, muchos de estos museos ofrecen entrada gratuita no solo durante la tarde, sino todo el día, pero la información que tengo sobre esto es confusa y no puedo garantizar que ocurra en todos los museos.

5.- VISTA DE MONTJUIC DESDE UNA ANTIGUA PLAZA DE TOROS

"Las Arenas" es un moderno centro comercial ubicado en plena plaza de España. Lo que le hace realmente llamativo, es el estar ubicado en una antigua plaza de toros de la ciudad, con el mismo nombre. Al margen del interés que pueda tener para muchos ver el estilo neomudéjar del edificio, cuyo exterior se ha respetado y sigue pareciendo un ruedo para el toreo, la cúpula nos reserva una sorpresa. Y es que en ella se puede disfrutar de unas soberbias vistas de la plaza de España, a nuestros pies, de la subida a Montjuïc ligeramente más lejos, con el palacio y las fuentes en todo su esplendor, y si rodeamos la misma, podemos ver otras zonas de Barcelona, no igual de bien, eso sí... subir hasta esta cúpula es gratis si se hace por las escaleras mecánicas del interior del centro comercial, y hay que pagar (creo que es 1€) por coger el ascensor que hay en la calle, junto a la plaza de España. Aunque 1€ sea algo simbólico, yo no pagaría... :)

Vista de la plaza de España y de Montjuïc desde la cúpula de la plaza de toros de las Arenas
En poco tiempo os pondré la segunda mitad de estas ideas gratuitas para la ciudad condal.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Regreso al medievo: ¡CARCASONA!

Carcasona (Carcassonne en francés) es una pintoresca ciudad del sur de Francia, cercana al Pirineo y a la frontera española, que guarda uno de los conjuntos medievales más espectaculares de Europa.

Vista nocturna de la ciudadela de Carcasona ("cité de Carcassone" en francés)
Esta ciudad, con unos 50.000 habitantes, un tamaño similar al de Ávila, es hoy la capital del departamento de "Aude". En su compacto tamaño aloja dos lugares "Patrimonio de la Humanidad", la ciudadela medieval que preside la ciudad y el "Canal du Midi", obra hidráulica que cruza el centro geográfico de la Carcasona actual.

Convertida hoy en una plácida capital de provincias, la historia de esta ciudad ha sido, sin embargo, convulsa y violenta en otras épocas. Como durante el siglo XIII, época en la que fue uno de los principales bastiones de los cátaros, una corriente dentro del catolicismo que abogaba por vivir la religión al extremo, alejados del mundo material y de los placeres carnales. Considerados herejes por el Vaticano, varias cruzadas lograron acabar con los seguidores del catarismo, muy extendidos por todo el Languedoc francés (actual sur de Francia), que perecieron sufriendo horribles torturas y muchas veces quemados en la hoguera. Algo de todo aquello se puede intuir en uno de los museos más interesantes (aunque caro) de la ciudad, el museo de la tortura, dentro de la ciudadela.

Otra vista parcial de la "cité de Carcassonne"
Durante siglos fue una ciudad fronteriza, cuando el Rosellón era parte de la Corona de Aragón primero, y del Reino de España después, y Carcasona quedaba muy cercano a la línea en la que acababa Francia. La conquista francesa del Rosellón en 1659 provocaría el fin de la era fronteriza de la ciudad y marcaría el comienzo de su declive, que llegaría a un punto de inflexión cuando, en 1855, el conocido arquitecto Viollet-le-Duc se encargó de las obras de recuperación de la ciudadela, en un estado de conservación bastante malo en aquel momento. La restauración, polémica por no ajustarse al diseño original de la misma, aparte de por usar materiales (como la pizarra) que en absoluto estaban presentes anteriormente, no ha impedido para nada que el conjunto rebose de belleza y que la UNESCO se haya fijado en él para otorgarle el título de patrimonio mundial. La pizarra, que le da un toque genuinamente francés, se alterna con la teja roja, más típica de la zona, en algunas de las torres.

Rincón del interior de la ciudadela de Carcasona
Esta ciudadela es como una suerte de "Ávila a la francesa", aunque realmente está ubicada en una orilla de la ciudad actual y no en su centro como pasa en la ciudad castellana. Todo su conjunto es impresionante, una doble muralla de poco menos de 3 kilómetros de longitud, con 52 torres coronadas con remates cónicos de teja o pizarra, que lo hicieron inexpugnable durante siglos. Dos puertas principales, la de Narbona (Narbonne en francés) y la del Aude (río que atraviesa la ciudad) permiten acceder a su interior, presidido por el castillo, que es visitable por dentro. Otro edificio destacable del interior de la ciudadela es la basílica de Saint Nazaire, que también fue restaurada por le-Duc en estilos gótico y románico, aunque parece que ha existido una iglesia en ese mismo lugar desde época galo-romana. El resto de edificios, algunos realmente bonitos, están enfocados hacia el turismo, siendo en su mayoría restaurantes, hoteles o tiendas de recuerdos.

La vista de la ciudadela es impresionante desde cualquier punto que se la observe, sea desde los viñedos ubicados en dirección a Narbona, o desde el moderno puente sobre el Aude, el principal de la ciudad, ubicado entre la ciudadela y la bastida, y que permite ver el río, el puente antiguo, y la ciudadela en toda su extensión. Como añadido a todo esto, hay que decir que la ciudadela está genialmente iluminada de noche, lo que permite disfrutarla con mayor tranquilidad y de forma distinta cuando se ha ocultado el sol.

Vista de la ciudadela desde el puente que absorbe el tráfico principal de la ciudad, con el río Aude y el puente antiguo en primer plano
Ya en la bastida, en la ciudad baja, impresionan sus murallas, que no evitaron que fuera conquistada y saqueada en alguna ocasión, siendo más accesible que la ciudadela. Merece la pena entrar a la catedral de San Miguel (Saint Michel), modesto templo gótico en su exterior, pero que mantiene buena parte de la policromía de su interior debido a una restauración.

Interior de la catedral de "Saint Michel", que muestra aún la policromía típica de este tipo de templos
Para terminar la visita a esta compacta ciudad del sur de Francia, qué mejor que dar un paseo en barco por el canal du Midi, obra maestra de la ingeniería hidráulica del siglo XVII, que comunica el río Garona en Toulouse con el mar Mediterráneo, y que permite por tanto formar una vía navegable entre el Atlántico y el Mediterráneo en el sur de Francia, evitando por tanto rodear la península Ibérica en barco. Este canal pasa junto a la estación de tren, y varias empresas ofrecen pequeños cruceros por el mismo. Desde unos 8-9€ se nos permite recorrer durante hora y media una pequeña parte de este canal de 240 kilómetros de longitud, deleitándonos con la paz de esta obra fluvial, acompañados por los árboles que en todo momento existen en sus orillas. Recorrerlo en bicicleta es otra opción, ya que la mayor parte del tiempo tiene una pista de tierra a cada lado para pasear junto al canal. El otoño puede ser una de las mejores épocas para dejarse seducir por el colorido que los árboles dan a este curso de agua, que se acentúa con el atardecer.

Canal du Midi a principios del otoño

No quiero cerrar esta entrada sin antes hablar de una delicia gastronómica de la zona, el "cassoulet". Esta especie de "fabada francesa" es tan contundente como la asturiana, está protagonizada por alubias blancas, y suele ser acompañada de carnes de pato y cerdo. Es típica de todo el antiguo Languedoc, siendo el emblema gastronómico de ciudades como Toulouse, Carcassonne o la parte oriental del Pirineo francés. ¡Bon appétit!

Cassoulet, plato típico del Languedoc, sur de Francia