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sábado, 1 de junio de 2013

Un circo maravilloso: GREDOS


La foto del concurso, respirando bien profundo: laguna grande de Gredos, circo homónimo y el Almanzor presidiéndolo
Se dice que el circo es el "mayor espectáculo del mundo", y esa frase me vino a la cabeza cuando tuve mi primera visión del circo de Gredos, una espectacular agrupación de cumbres muy por encima de los 2000 metros que rodean la llamada laguna grande de Gredos, que aunque no es la mayor de la sierra sí es quizá la más bonita, porque ha conseguido librarse de las garras de la industria hidroeléctrica.

Pero empecemos por el principio; la sierra de Gredos se encuentra en la provincia de Ávila principalmente, estando también parte de su territorio en las provincias de Cáceres, Toledo y Madrid. Agrupa las mayores alturas del Sistema Central y de todo el centro de España, y en el conjunto de la península Ibérica solo Sierra Nevada, el Pirineo y Picos de Europa pueden presumir de estar a mayor altura que Gredos, que alcanza su techo en el pico "Almanzor", a 2592 metros de altura, que recuerda con su nombre al militar musulmán que protagonizó varias batallas contra los reinos cristianos durante la reconquista, como la de Calatañazor, donde se dice que "perdió el tambor", ya que fue derrotado allí.

Prado de las Pozas, a medio camino entre la plataforma de Gredos y el collado de los Barrerones
Sus montañas graníticas permiten un paisaje con numerosas lagunas, al contrario de lo que pasa en macizos calizos, como Picos de Europa, del que tanto he escrito ya en este blog, donde son mucho menos comunes ya que el agua se filtra por ese tipo de roca. El clima de este parque regional (el único de Castilla y León junto con Picos de Europa) es diverso pero está protagonizado por ser muy continental, dada la lejanía al mar: muy frío en invierno y bastante cálido en verano, incluso a gran altura, por lo que las mejores épocas para recorrerlo serían primavera y otoño. Esta dualidad provocó que fuera posible caminar sobre la nieve a principios de junio en camiseta de tirantes cuando estuve por allí.
La afluencia de visitantes de Gredos es medianamente alta, algo provocado por su buena fama, por la gran cantidad de alojamiento en la zona (Ávila es especialmente popular por su turismo rural, y Gredos ocupa un sitio de oro en ese aspecto) y por la cercanía del lugar a Madrid, con todo lo que eso provoca en flujo de visitantes. Así que puede ser buena idea acercarse en fechas alternativas si se quiere ver el parque en relativa soledad.

Las cabras son muy numerosas en Gredos, se acercaban a los senderistas y no tenían problemas en posar en nuestras fotos
Dentro de Gredos, con su gran tamaño, hay un lugar que ocupa el primer puesto en cuanto a interés para todo excursionista, y es el circo de Gredos, con la llamada laguna grande en él. El motivo es simple; en él se juntan las mayores alturas del parque (incluido el Almanzor), su laguna natural más grande (sin presa) y el circo es sencillamente espectacular por tamaño y factura.
Popularmente algunos consideran este lugar el nacimiento del río Tormes, principal afluente del Duero por la izquierda y protagonista en Salamanca, la ciudad de mayor tamaño que atraviesa, aunque por lo general es el prado de Tormejón, en la cercana localidad de Navarredonda de Gredos, el lugar donde se considera que nace este río.

ACCESO A LA PLATAFORMA DE GREDOS


Para acceder a la comarca del norte de Gredos, ubicada toda ella a gran altura (los pueblos de la zona están situados a unos 1400-1500 metros de altura), hay que acceder por la N-502, que comunica Ávila con Arenas de San Pedro y Talavera de la Reina, y a unos 40-50 kms. al sur de la capital abulense, girar al oeste por la C-500 hasta Hoyos del Espino, pasando por Navarredonda de Gredos y su parador, el primero de esta red pública que tiene ya unos 90 hoteles por toda España.

Una de las primeras vistas del circo de Gredos, desde el collado de los Barrerones
Durante la dictadura de Franco, para facilitar el acceso a cazadores, se creó la llamada "Plataforma de Gredos", con la que el acceso al circo ha pasado de ser algo poco menos que heroico a algo accesible para casi todo el mundo. Para los que no conozcáis la zona, la Plataforma de Gredos es un acceso a la sierra, muy cercano al circo, formado por un aparcamiento para los visitantes unido por una carretera de 12 kms. al pueblo más cercano, el ya citado Hoyos del Espino. Sin ese aparcamiento, esos 12 kms. tendrían que ser hechos a pie, por lo que la selección de privilegiados visitantes del circo sería mucho más exigente. Y no es solo la distancia, también lo es el desnivel, porque ubicado ya a 1750 metros permite que para el acceso al circo el desnivel a superar sea de solo unos 500 metros, que serían casi 300 metros más si empezáramos desde Hoyos del Espino. Para llegar, que yo sepa, no hay transporte público hasta la plataforma (sí hasta Hoyos del Espino), y hay que acceder en coche.

Este acceso, está envuelto en la polémica recientemente porque la junta de Castilla y León ha querido regular el acceso a la plataforma, alegando motivos de conservación, lo que va estrechamente unido a la recaudación de una tasa por aparcar en la plataforma o por hacer en autobús el recorrido en caso de no poder aparcar o de preferir dejar el coche en Hoyos del Espino. Tras protestas de visitantes y habitantes de la zona, parece que ha quedado suspendido temporalmente el cobro de la tasa. Más información aquí.

Caminar sobre la nieve en camiseta de tirantes y pantalón corto es posible en Gredos, debido a la gran variabilidad térmica


RUTA DESDE LA PLATAFORMA HASTA EL CIRCO


La ruta empieza en la misma plataforma, está perfectamente señalizada, buena parte del tiempo incluso por un sendero empedrado que contrasta con el prado de alrededor, como en el prado de las Pozas, a donde se llega tras aproximadamente media hora de recorrido. Cruzamos el arroyo que protagoniza el prado por un pequeño puente, y subimos poco a poco hasta llegar un collado (2 horas después de empezar a andar), llamado de los Barrerones, que con 2200 metros de altura aproximadamente, es el punto más alto de la ruta. A este collado llegué yo ya satisfecho con el paisaje de prados de altura y alguna cumbre nevada que se veía todavía en junio, pero al ver desde él ya la inmensidad del circo de Gredos, las mayores alturas del centro de la península y una laguna, que siendo grande, ocupa un espacio reducido en el circo, puedo decir que vi uno de los paisajes naturales más bonitos que recuerdo.

Ir en época de deshielo significa además disfrutar de las muchísimas cascadas que se forman en todo el circo que caen de las montañas que lo rodean, ya que la variabilidad térmica en Gredos provoca que con más de 20ºC en junio hubiera todavía muchísima nieve allí. Otro añadido al atractivo del circo es la presencia de numerosas cabras montesas, con los cuernos más grandes que he visto en un animal así, que no tienen miedo en acercarse a las personas buscando comida.

Los cuernos de algunas de las cabras montesas de Gredos tienen un tamaño impresionante
Todavía necesitaremos casi una hora de recorrido desde el collado hasta la laguna, porque aunque parezca cerca, la distancia es grande y tendremos que bajar algo más de unos 200 metros de altura para tocar el agua de la laguna más famosa de todo el centro peninsular. Pero ese trayecto es maravilloso, no se hará largo a ningún amante de la naturaleza.

Llegados a la laguna, tras unas 3 horas de recorrido y muchas fotos, y a unos 1950 metros de altura, los más valientes pensarán en subir al Almanzor, y otros en dar media vuelta, dando por concluida la ruta, y tanto para unos como para otros, está el refugio Elola, uno de los pocos guardados del parque, que ofrece los servicios de alojamiento, comidas, bar... no estuve en él cuando visitamos Gredos pero visto el trato que hemos recibido en otros refugios, probablemente dormir o comer allí sea una buena idea.

El regreso se suele hacer por el mismo sitio, para lo que tendremos que volver a subir los 250 metros de desnivel hasta el collado, para luego bajar los algo más de 400 hasta la plataforma, con un tiempo estimado algo inferior a la ida, de unas 2 horas y media.

Vista del circo desde el borde de la laguna grande

martes, 28 de agosto de 2012

Un viaje de altura: PIRINEO CENTRAL FRANCÉS

Vista del Pirineo desde la cumbre del Midi de Bigorre
Circo de Gavarnie, pico de Midi de Bigorre, Tourmalet... aunque los Pirineos tengan sus mayores alturas y la mayoría de su superficie en España, hay que reconocer que grandes nombres como los que acabo de citar nos obligan a conocer también el lado francés. Distinta cultura, idioma, comida... pero un mismo telón de fondo, unas montañas soberbias.

Nuestro viaje empezó en Guchan, un pueblecito del valle de Aure, comunicado con España a través del tunel de Bielsa-Aragnouet, que nos obligaba a pasar dos puertos de montaña para llegar al objetivo final, que no era otro que el circo de Gavarnie. Podría parecer un coñazo, pero si uno conduce correctamente, no lleva a nadie que se maree y no le asustan las carreteras estrechas con curvas, el viaje es una delicia.

El primero de los puertos a cruzar es el "col d'Aspin". Bonitas vistas pirenaicas y un sinfín de curvas, pero este puerto está totalmente eclipsado por su hermano mayor, al que llegamos un ratillo después: el Tourmalet.

Vista desde la cima del Tourmalet, a 2115 metros de altura
Uno de los puertos más famosos del mundo, que no el más duro (sin salir de España, L'Angliru le supera con creces, por ejemplo), este puerto lleva al "Tour" (de Francia) hasta en el nombre. A nivel viajero, su interés se centra en la cantidad de sufridos ciclistas que se pueden ver subiéndolo (al menos a finales de mayo, que es cuando fui yo), sus vistas en la cumbre y en las cercanías, y en la sorpresa que nos aguarda en la localidad de la Mongie, un pueblo lleno de alojamiento para esquiadores. Junto a ese pueblo un teleférico sube hasta el observatorio astrofísico del pico de Midi de Bigorre, una de las cumbres referencia del Pirineo en su parte francesa, que con sus 2872 metros de altura, se creyó hace años que podía ser un buen lugar para ver las estrellas. Hoy, gracias al teleférico, ofrece una de las mejores vistas del Pirineo a cambio de dinero en lugar de a cambio de un esfuerzo enorme, como pasaría con cualquier otra cima de los alrededores. A los más montañeros les puede parecer poco acertado la explotación de esta cima, y es cierto que en ella podemos cruzarnos con personas que quizá no aprecien tanto la montaña, y que puede estar algo saturada de gente según a qué horas (y que el precio, 32€, no es precisamente barato). Pero no es menos cierto que, la oportunidad que da a personas sin condiciones físicas de subir a un pico así, para tener una vista como ésa, es digna de elogio. Desde ahí, todo el alto Pirineo parece quedar accesible. Desde el "rey" Aneto, la mayor cumbre pirenaica con 3404 metros, visible a pesar de estar a unos 50 kms. del Midi, al Monte Perdido o al Vignemale, el pico pirenaico más alto en el lado francés.

Teleférico del Midi de Bigorre desde otro teleférico, en plena bajada
Aun nos quedan más emociones fuertes cuando bajamos el Tourmalet dirigiéndonos hacia Luz-Saint-Sauveur. Desde ahí giramos hacia el sur buscando los circos más espectaculares del Pirineo: Troumouse y el famoso Gavarnie. Hay un tercero también protegido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad (honor compartido con el P.N. de Ordesa y Monte Perdido en el lado español), pero no lo pudimos visitar: Estaubé.

Circo de Troumouse
Para llegar a Troumouse hay que desviarse en Gèdre de la carretera que va hasta Gavarnie, y pagar un "peaje" de 4€ por poder acercarse con el coche hasta el circo. Una vez allí, la vista es grandiosa... el circo, todo rodeado de altas cumbres, impresiona por la homogénea altura de éstas, aunque lo hace más por su superficie. Con 4 kilómetros de diámetro, tiene varios kilómetros cuadrados de superficie y es necesario echar más de una hora para rodearlo por completo. Su base está a unos 2200 metros de altura, por lo que la vegetación se limita a prados, y de él nacen varios arroyos de montaña de diferentes pequeñas lagunas glaciares. Eclipsado por Gavarnie, este circo tiene menor número de visitas y la población más cercana a mucha más distancia, por lo que presenta mayor tranquilidad.

Circo de Gavarnie aun a lo lejos
Y ya llegamos a Gavarnie... un día soleado como el que tuvimos puede siempre oscurecerse a este lado del Pirineo, con mayores precipitaciones que en el lado español, y así nos pasó a nosotros. Pero la lluvia, algo molesta, nos permitiría ver totalmente solos el circo, por lo que al final se cumplió el dicho de "a mal tiempo, buena cara", y mereció la pena mojarse, aunque las fotos habrían salido más bonitas con sol. Para ir al circo aparcamos, si podemos, en Gavarnie, pueblo totalmente volcado en el turismo a partir del cual no podemos continuar con el coche. Aparcar pagando (o siendo cliente de algún hotel o restaurante) es más sencillo, pero hacerlo gratis quizá resulte casi imposible según en qué fechas. Desde ahí, una pista asfaltada al principio, siguiendo el curso del río, nos irá acercando al circo. No hay posibilidad de pérdida, el circo se ve desde el pueblo y el río es nuestro mejor guía. Tras una hora y cuarto de caminata podremos adentrarnos en el corazón del circo en sí. Aquí, la superficie es mucho más pequeña que en Troumouse, pero a cambio la diferencia de altura entre la base del circo y sus cumbres es muy superior, de casi 1500 metros de altura, porque las cumbres que rodean este circo sobrepasan, con creces en algunos casos, los 3000 metros de altura. No sorprende que la cascada más alta de Europa se encuentre aquí, homónima al circo y al pueblo, con algo más de 400 metros y con agua la mayor parte del año, procedente del deshielo. No es la única, y es que al menos al final de la primavera, el agua parece caer de todas partes. Estando allí recordé haber leído que en Francia los grandes iconos de su montaña están más humanizados que en España, y es cierto... al teleférico del Midi hay que sumar el desacertado "hotel du cirque", que en la misma puerta del circo y tan solo a unos pocos metros de la cascada, tenía un desangelado aspecto cuando yo estuve allí. La obsesión humana de querer poner hoteles en maravillas naturales aun a riesgo de destrozarlas no es algo exclusivo de España. Pero no pasa nada, tampoco es que estorbe mucho el edificio de marras.

Circo de Gavarnie desde dentro
Con esto habremos completado un hermoso día de visita en el alto Pirineo francés. Aun quedaría material para un segundo, con Cauterets como ejemplo, pero eso lo dejaré para otra futura visita a esta preciosa zona más cercana de lo que creemos.