miércoles, 17 de abril de 2013

Concurso de tapas, pinchos y banderillas de la RIBERA DEL DUERO

Letrero publicitario de la XII edición, la de 2013
Aranda de Duero, mi ciudad natal, ha conseguido hacerse un hueco en el mapa turístico español y se ha labrado una fama reconocida por su gastronomía. La capital de la Ribera del Duero está considerada como la capital del cordero lechal, plato tradicional del corazón del norte de Castilla muy consumido también en otras poblaciones de los alrededores como Peñafiel (Valladolid), Lerma (Burgos) o Sepúlveda (Segovia), e incluso en capitales de provincia como Burgos o Valladolid. Pero en medio de ese círculo, mi Aranda presume de acoger el consejo regulador de la IGP del lechazo de Castilla y León, y de llevar el nombre de una conocida cadena de asadores que sirve lechazo a toda España.

Amén de otros encantos gastronómicos más desconocidos como la torta de aceite, denominada "torta de Aranda", los empiñonados o las morcillas de Aranda (denominadas también "de Burgos" pero con ligeras diferencias respecto a las del resto de la provincia), el otro pilar básico de la gastronomía arandina son sus vinos. Aunque no estén en sus cercanías muchas de las más prestigiosas bodegas de la denominación de origen "Ribera del Duero", al tratarse de la capital, a todos los niveles, de la comarca, por sus calles se puede encontrar vino de cualquier bodega de la DO, de las más modestas y económicas a las más prestigiosas y exclusivas.

Aunque no aparezca en el folleto, en un lugar visible de cada bar se explica los ingredientes que tiene cada tapa y su elaboración
Resumiendo, podríamos decir que el dicho que reza "Aranda de Duero, tierra de vino y cordero" no puede ser más acertado. Y teniendo como base estos dos ingredientes, durante 10 días de cada primavera desde hace ya 11 años, ASOHAR (asociación de hosteleros de Aranda y la Ribera) organiza el llamado concurso de tapas, pinchos y banderillas de la Ribera del Duero, en lo que se ha convertido en una excelente cita para acercarse por este rincón de Castilla.

En el concurso participan numerosos bares de la zona, siendo en su mayoría de Aranda capital, pero habiendo también bares de pueblos de los alrededores, como Fresnillo de las Dueñas, Caleruega o Gumiel de Izán. En la edición de 2013 fueron 55 los establecimientos participantes. Cada uno ofrecerá al público una o dos tapas, aparte de un vino recomendado, teniendo 1,10€ como precio unitario en todo caso, tanto las tapas como el vino (2,20€ si se piden las dos cosas). Cada una de las tapas tienen su nombre, y son clasificadas como frías o calientes, aparte de ser marcadas aquellas aptas para celiacos o las que tienen al lechazo entre sus ingredientes. Mi experiencia, que llevo ya 4 años participando como cliente de las mismas, es que en general la calidad es muy alta, las tapas están muy trabajadas, y que para el precio que tienen desde luego que poco más se puede pedir. Consumir el vino recomendado, aunque los más exigentes puedan quedar insatisfechos con algunas propuestas, significa a mi juicio beber un vino de la Ribera con una relación calidad/precio por encima de la habitual el resto del año. Y no solo lo pienso yo, también las personas con las que he salido de tapas, tanto arandin@s como "foráne@s".  Y es que a pesar de haber vivido 10 años en León, donde el tapeo es religión, y de haber salido de tapas o pinchos en otros paraísos como Granada, Pamplona, las tres capitales vascas o Logroño, algunas de las mejores tapas que he comido han sido en Aranda. Y prometo que no es chovinismo.

Algunas de las tapas presumen de tener más de 10 ingredientes
Durante la celebración del concurso, los clientes que lo soliciten pueden hacerse con un folleto como el de este enlace. Sellando al menos 12 bares en los que se haya consumido una tapa se tiene derecho a votar a las mejores, lo cual a su vez permite optar al cliente a ganar uno de los diversos premios que se sortean. Para más detalles, consultar aquí: página web oficial del concurso de tapas de la Ribera del Duero. Entre otras cosas, se dan premios a las mejores tapas frías, calientes, a la mejor tapa con lechazo, y a la que mejor maride con el vino recomendado que ofrece el bar.

Para los arandinos, o al menos para mí, este certamen también da la oportunidad de visitar y degustar tapas en algunos de los locales más exclusivos de la ciudad, al mismo precio que en un bar de barrio. Esto no significa que la tapa de un bar de barrio sea peor que la de un restaurante caro, en absoluto, pero sí da el encanto de ver esos restaurantes, típicamente castellanos, por dentro, algo que gusta a arandinos y no arandinos. El "Mesón de la Villa", quizá el restaurante de mayor prestigio de la ciudad, es un ejemplo de participante fijo en el concurso, aunque la variedad es enorme: "El Roble", "el Lagar de Isilla", "el Ciprés", "la Perla"... son algunos de los que procuro no perderme. Aunque en bares más corrientes, como por ejemplo el "Garden", suelen proponer tapas muy interesantes, no todo es el nombre.

En el concurso se mezclan tapas más tradicionales con otras vanguardistas, que diría que son mayoría, como estas crêpes rellenas, entre otros, de lechazo
Como podréis ver siguiendo el enlace, la edición de 2014 es del 14 al 23 de marzo, y por no faltar a la tradición, yo no me lo pienso perder. Así que en definitiva, sirva esta entrada en el blog para daros la bienvenida, ¡y que tengáis buen provecho!